13 febrero, 2013

Ciudad del Vaticano. EFE. Un día después de que Benedicto XVI anunció que dejará de ser papa el jueves 28 de febrero, la normalidad era la nota predominante en el Vaticano, cuyo portavoz, Federico Lombardi, confirmó ayer que el papa lleva marcapasos.

Lombardi dijo también que Benedicto XVI, de casi 86 años, está “ bien y su ánimo es sereno” , e insistió en que no ha renunciado porque esté enfermo, sino por el peso de la edad, de la vejez, y recordó que el propio Pontífice considera que le faltan las fuerzas.

Respecto a la salud de Joseph Ratzinger, Lombardi reiteró que “ “no tiene enfermedades específicas” , pero ratificó que desde hace tiempo lleva un marcapasos y que recientemente fue sometido a una ligera intervención para cambiar las pilas del aparato.

“No se trató de una intervención complicada; al contrario, absolutamente normal, de rutina” , aseguró.

Ante las numerosas preguntas hechas a Lombardi sobre la situación de Benedicto XVI hasta el 28 de febrero, el portavoz precisó que el Papa “ lo será hasta ese día” y que mantiene su agenda sin cambios.