15 junio
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, pronuncia un discurso en la cena para romper el ayuno del Ramadán en Ankara, Turquía, el jueves 15 de junio. Opositores acusan al mandatario de promover la islamización del país y el oscurantismo.
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, pronuncia un discurso en la cena para romper el ayuno del Ramadán en Ankara, Turquía, el jueves 15 de junio. Opositores acusan al mandatario de promover la islamización del país y el oscurantismo.

Washington

Las autoridades de Estados Unidos anunciaron el jueves la emisión de 12 órdenes de detención contra 12 escoltas del presidente turco, Recep Tayip Erdogan, sospechosos de haber agredido el mes pasado en Washington a manifestantes kurdos pacíficos.

Desde Ankara, Erdogan condenó este jueves las órdenes de detención. "Lucharemos política y judicialmente" contra esa decisión, declaró el mandatario en un discurso en el que acusó a la Policía estadounidense de no haber hecho nada para frenar a los "terroristas" que manifestaban contra él.

El Gobierno turco anunció haber "invitado" al embajador estadounidense en Ankara, a raíz de esa noticia.

Los choques entre los guardaespaldas turcos y manifestantes kurdos ocurrieron el 16 de mayo en Washington, tras un encuentro entre Erdogan y su homólogo estadounidense Donald Trump. El incidente dejó 12 heridos, incluido un policía, y provocó cierta indignación en Estados Unidos.

El miércoles, las autoridades detuvieron a dos turcos residentes en Estados Unidos implicados en el mismo caso.

"Han detenido a dos de nuestros ciudadanos. ¿Cómo es posible? Y han emitido órdenes de arresto contra 12 de mis guardias. ¿Qué tipo de legislación es esa? ¿Qué tipo de derecho?", se indignó el presidente turco.

"Si no es para protegerme, ¿por qué iba a llevar a mis guardias conmigo a Estados Unidos? ¿Me van a proteger Hans y Georges?", se preguntó, recurriendo a dos nombres que suele utilizar para criticar a Occidente.

Los guardaespaldas y policías del mandatario turco acusados fueron identificados en videos, precisó el jefe de Policía de la capital estadounidense, Peter Newsham.

Fueron acusados de estar implicados en los actos de violencia desarrollados en la noche del 16 de mayo ante la residencia del embajador de Turquía en Estados Unidos, hacia donde Erdogan se dirigió tras haber sido recibido en la Casa Blanca por Trump.

La alcaldesa del distrito de Columbia, Muriel Bowser (centro.), acompañada del jefe del Departamento de Policía Metropolitana, Peter Newsham ( a la derecha de Bowser), y Brian Ebert, agente especial del Servicio Secreto de Estados Unidos a cargo de la Oficina de Washington, habla durante una conferencia de prensa en Washington, el jueves 15 de junio, sobre la orden de arresto contra 12 escoltas del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
La alcaldesa del distrito de Columbia, Muriel Bowser (centro.), acompañada del jefe del Departamento de Policía Metropolitana, Peter Newsham ( a la derecha de Bowser), y Brian Ebert, agente especial del Servicio Secreto de Estados Unidos a cargo de la Oficina de Washington, habla durante una conferencia de prensa en Washington, el jueves 15 de junio, sobre la orden de arresto contra 12 escoltas del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

Newsham calificó la acción de los escoltas de "ataque brutal contra manifestantes pacíficos", que se saldó con 12 personas heridas, entre ellas un policía.

"En Estados Unidos, y en particular en Washington, consideramos que la facultad de manifestar pacíficamente es un derecho sagrado", declaró el jueves el jefe policial.

La Policía de la capital ya había iniciado acciones judiciales contra al menos cuatro sospechosos de origen turco, dos de ellos estadounidenses y dos canadienses.

Según los testimonios y videos, agentes de seguridad turcos, vestidos en su mayoría con trajes oscuros, agredieron a los manifestantes, a los que llegaron a golpear en el suelo.

"La intervención de la policía fue riesgosa, porque había personas con armas de fuego", dijo en su momento Newsham.

Tras los hechos, el senador republicano John McCain reclamó la expulsión del embajador turco de territorio estadounidense.

Las relaciones entre Ankara y Washington, aliados dentro de la OTAN, se han deteriorado mucho en los últimos meses, debido sobre todo al apoyo estadounidense a las milicias kurdas de Siria, a las que Turquía considera como terroristas.