25 septiembre

Caracas

Venezuela acusó este lunes a Estados Unidos de "terrorismo psicológico" tras ser incluida en una lista de países con restricciones para viajes a territorio estadounidense, sanción que el presidente Nicolás Maduro dijo tenerle sin cuidado.

"Como el pueblo de Venezuela es terrorista, no califica para visas en Estados Unidos, salvo excepciones. Esa es la decisión que ha anunciado Donald Trump (...). Como si nos importara a nosotros tener visa para Estados Unidos. Yo voy a Estados Unidos obligado si tengo que ir a la ONU, a la OEA", declaró Maduro.

El mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, manifestó que como el pueblo de Venezuela es terrorista, no califica para visas en Estados Unidos.
El mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, manifestó que como el pueblo de Venezuela es terrorista, no califica para visas en Estados Unidos.

El mandatario aseguró que su homólogo norteamericano "aisló a Estados Unidos" con su discurso en la pasada Asamblea General de Naciones Unidas, en la que lo tildó de "dictador".

"No recibió apoyo a sus amenazas de un solo país (...) Tengo el honor de haber sido nombrado por el jefe del imperio (...). íThank you, very much! (muchas gracias)", expresó Maduro en una reunión con gobernadores transmitida por la televisora estatal VTV.

Más temprano, la cancillería venezolana denunció en un comunicado que la medida busca "ejercer presión sobre las instituciones del Estado venezolano (...) para coaccionar o forzar un cambio en el gobierno venezolano".

"Este tipo de listas (...) son incompatibles con el derecho internacional y constituyen en sí mismas una forma de terrorismo psicológico y político", indicó el texto.

El decreto de Trump restringe el ingreso a Estados Unidos de funcionarios de una larga lista de entidades del gobierno venezolano y a sus familiares.

Según la Casa Blanca, Caracas ha adoptado los estándares impuestos por el Departamento de Seguridad Interna (DHS), pero "no coopera en la verificación de si sus ciudadanos representan una amenaza a la seguridad nacional o la seguridad pública".

El gobierno de Maduro tildó de "irracional" la sanción, que se suma a otras que prohíben transar nueva deuda pública emitida por el Estado o la petrolera PDVSA.

El Departamento del Tesoro ya había aplicado sanciones financieras al propio Maduro y a una veintena de funcionarios y excolaboradores, como una forma de presionar para que en el país petrolero "se restablezca la democracia".

Esta medida forma parte de una "campaña de agresiones sistemática", afirmó la cancillería, subrayando que la restricción de viajes "busca justificar la utilización de temas tan serios como la lucha contra el terrorismo, como un medio para alcanzar objetivos políticos".

El gobierno venezolano advirtió que frente a ello podría tomar acciones "con arreglo al principio de reciprocidad".