Autoridades de los tres países acuerdan instaurar mecanismos conjuntos de coordinación

 13 agosto, 2016
Miembros de las pandillas Mara 18 y Mara Salvatrucha detenidos durante una operación policial en Comayagüela, Honduras.
Miembros de las pandillas Mara 18 y Mara Salvatrucha detenidos durante una operación policial en Comayagüela, Honduras.

San Salvador

Los ministros de Seguridad Pública y Defensa de Honduras, Guatemala y El Salvador suscribieron el viernes acuerdos para implementar planes conjuntos de seguridad regional para combatir a las pandillas y el crimen organizado, que siguen expandiéndose en estos países.

"Hemos discutido la propuesta que El Salvador ha presentado para la conformación de una fuerza trinacional. Al final, tenemos una propuesta para los señores presidentes", declaró el ministro salvadoreño de Defensa, general David Munguía.

La fuerza común, que integrarán las policías y ejércitos, deberá ser ratificada la próxima semana por los mandatarios de las tres naciones con el fin de convertirla en un "instrumento importante" para "enfrentar todas las amenazas del crimen transnacional", puntualizó.

La creación de la nueva fuerza, según el general salvadoreño, es "un esfuerzo grande regional para dar una respuesta a las amenazas criminales" que se enfrentan "aquí, en el Triángulo Norte ( Guatemala , El Salvador y Honduras)".

El ministro de Justicia y Seguridad Pública de El Salvador, Mauricio Ramírez Landaverde, declinó dar detalles de los planes que se implementarán para combatir el crimen organizado y se limitó a decir que "basta saber que serán impulsados a través de las fuerzas policiales, de las fuerzas armadas y de los organismos de inteligencia de los tres países" del Triángulo Norte.

Agregó que después de analizar las condiciones prevalecientes de seguridad se acordó tener "mecanismos permanentes de coordinación", a nivel de los ministerios de Seguridad, de la Defensa, de las policías y de los ejércitos.

Priorizar las amenazas. Los altos jefes de seguridad pidieron a los gobernantes de los tres países establecer "prioridades" ante las "principales amenazas" que afectan el Triángulo Norte y que están expresadas en la criminalidad organizada transnacional, como las maras o pandillas, las estructuras dedicadas al narcotráfico, lavado de dinero y al tráfico ilegal y trata de personas, entre otros delitos.

Las fuerzas de seguridad acordaron además un "intercambio permanente" de información para responder de forma coordinada a las amenazas comunes de la criminalidad.

Ramírez Landaverde manifestó que los tres países se han convertido "en un paso hacia el norte de sustancias ilícitas y hacia el sur de activos, principalmente dinero producto de las actividades criminales en el norte del continente, y eso nos expone a toda modalidad delictiva".

Indicó que aunque no son solo las pandillas las ejecutoras de los delitos, "pueden constituir la principal amenaza".

Para el ministro Munguía, la creación de esa fuerza trinacional "es un esfuerzo trasnacional" y expresó su confianza en que "va a dar mejores resultados para combatir la delincuencia sobre todo aquella que ronda a lo largo del límite fronterizo internacional entre los tres países".

Por su parte, el ministro de Gobernación de Guatemala, Francisco Manuel Rivas, expuso que habían acordado coordinar esfuerzos con detectar la presencia de los delincuentes que desde El Salvador atraviesan las fronteras de su país. "Recientemente hemos detectado la presencia de personas que presumimos forman parte de las pandillas", afirmó.

Esta situación estaría ocurriendo desde que el Gobierno salvadoreño puso en marcha nuevos planes para combatir a las pandillas, creando fuerzas de élites que los persiguen, los que los habría obligado a salir rumbo a Guatemala y Honduras.

Durante la reunión del viernes, por separado, El Salvador y Guatemala firmaron un memorando de entendimiento para establecer el denominado Grupo de Alto Nivel en Seguridad para fortalecer las operaciones conjuntas.

Con 17.422 homicidios en el 2015, Guatemala, El Salvador y Honduras presentan al norte de Centroamérica como una las regiones sin guerra más violentas del mundo.