Pandilleros cobran a autobuseros 'peaje' para circular en diversas rutas

 14 junio
Un bombero inspecciona un autobús quemado por pandilleros molestos con los empresarios autobuseros que se niegan a pagarles un
Un bombero inspecciona un autobús quemado por pandilleros molestos con los empresarios autobuseros que se niegan a pagarles un "impuesto" en Comayagüela, Tegucigalpa.

Tegucigalpa

Empresarios y operadores del transporte público en Honduras se muestran preocupados ante el aumento de las extorsiones por parte de los narcotraficantes que quedaron a la deriva tras la extradición de sus jefes a Estados Unidos, y por los montos que cobran cada vez mayores.

El presidente del Consejo Nacional del Transporte (CNT), Jorge Lanza, lamentó que "cada vez aparecen más grupos cobrando" el llamado impuesto de guerra "y cada vez son más voraces porque cobran más y más".

Detalló que un grupo que le pedía el equivalente a $30 semanales subió este mes a $40, mientras otro que le cobraba $40 aumentó a $50.

El empresario contó que la extradición de capos del narcotráfico hondureño a Estados Unidos dejó a sus subalternos a la deriva.

"Tres o cuatro matones se organizan y forman un grupo al que hay que pagar porque si no lo matan", lamentó.

Conductores del transporte público dijeron estar sometidos por los grupos de pandilleros que los tienen aterrorizados con las extorsiones.

Un conductor de bus de 46 años, que se identificó como José Domínguez, relató que durante los trayectos de un barrio a otro o en la estación aparece un pandillero con un teléfono celular que lo amenaza con una pistola en la cabeza y le exige que conteste una llamada.

"Lo que le piden es que tiene que entregar la renta semanal y que si no paga lo van a matar. ¿Qué le queda a uno?", añadió.

"Uno sale de la casa en la mañana pero no sabe si en la noche va a regresar", comentó otro conductor de 40 años que se identificó como Iván Mendoza.

Un tercer conductor, Felipe Rodríguez de 55 años, dijo que el propietario del vehículo paga $25 semanales a la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13) y otros 25 a la Barrio 18.

Si no entrega el dinero "lo matan a uno o queman el bus", como ocurrió el pasado lunes, cuando unos pandilleros incendiaron un autobús de la ruta urbana después de desalojar a los pasajeros, al chofer y al ayudante.

La vocera de la Fuerza Nacional Antiextorsión (FNA), Norma Moreno, dijo que pandilleros habían amenazado con quemar buses de esa ruta.

La aparición de nuevos grupos extorsionadores han llenado el espacio que se abrió con el traslado de pandilleros a cárceles de máxima seguridad, donde no pueden coordinar sus compañeros.

Unos 3.000 líderes de las pandillas fueron movidos a dos nuevas prisiones de mayor seguridad conocidas como 'El Pozo' I y II.

Personas esperan los autobuses en una estación en Tegucigalpa.
Personas esperan los autobuses en una estación en Tegucigalpa.

El Gobierno ordenó trasladarlos a celdas aisladas porque desde los recintos anteriores ordenaban extorsiones, asesinatos y otros delitos.

Según el dirigente de los transportistas, el año pasado los pandilleros mataron, a nivel nacional, a más de 100 personas en los buses y quemaron 15 vehículos.

Lanza comentó que una ley que califica la acción de las pandillas como terrorismo, y castiga hasta con 50 años de cárcel a quienes incendien buses, "no ha dado resultados" porque las extorsiones continúan.

"Esa ley no ha servido para nada. No tenemos protección de nada, los problemas, los asaltos los tenemos a diario", se quejó el conductor Domínguez.

Lanza lamentó que tampoco dieron resultado los militares que subían a los autobuses porque solo cubrían pocas rutas de las 75 por donde se desplazan 1.500 vehículos.

Honduras afronta una situación de violencia que lo mantiene entre los países con mayor tasa de homicidios, que equivale a más de seis veces el promedio mundial establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 8,9 muertos por cada 100.000 habitantes.