Sophie Cruz se convirtió en una de las protagonistas del primer paseo del papa Francisco en el papamovil por Estados Unidos

 24 septiembre, 2015

Washington

Una niña de 5 años, con trenzas en el cabello y vestida en colores brillantes, que fue llevada hasta el papa Francisco para recibir la bendición durante su recorrido el miércoles por Washington, entregó al pontífice un mensaje sobre migración.

La niña, Sophie Cruz, de South Gate, California, entregó al papa una camiseta amarillo brillante y una carta en la que expresa su deseo de que a su madre, su padre y millones de personas más que no tienen residencia legal en Estados Unidos se les permita permanecer en el país. Su viaje fue patrocinado por un grupo de defensa de inmigrantes.

“Me da miedo que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) se lleve a mi familia”, dijo Sophie Cruz a The Associated Press en entrevista.

Sophie rebasó la barricada y se acercó al papamóvil, llevando una camiseta con la leyenda: “Papa: rescate a DAPA para que la legalización sea su bendición”.

Las siglas corresponden al Programa de Suspensión Temporal de Deportación de padres de estadounidenses, que evitaría la deportación a los padres de ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes que han estado en el país durante algunos años. El programa está suspendido luego de la demanda legal por parte de 26 estados para bloquearlo.

Sophie se intimidó cuando un guardaespaldas se le acercó. Pero cuando el papa le hizo un gesto, permitió que el guardaespaldas la cargara y la llevara para recibir un beso del pontífice y la bendición.

Un guardia llevó la camiseta y el mensaje hasta el papamóvil.

infografiaEl papa Francisco saluda a Sophie Cruz desde el papamóvil durante su visita a Washington, EE. UU. EFE
“Creo que tengo el derecho de vivir con mis padres”, mencionó Sophie más tarde. “Tengo el derecho a ser feliz. Mi padre trabaja muy duro en una fábrica de piezas de metal galvanizado. Muchos inmigrantes como mi papá alimentan a este país. Merecen vivir con dignidad, merecen que se les trate con respeto”.

Por eso Sophia no quiso perder la oportunidad de saltar a los brazos de Francisco y contarle su situación.

"Por un momento, me sentí soñar", afirmó Zoyla sobre el momento en que vio por televisión a su hija. "Yo no me imaginé que llegara a lograrlo. La identifiqué bien rápido por su traje típico" de oaxaqueña.

La Hermandad Mexicana Transnacional, con sede en Los Ángeles, organizó el viaje a Washington desde el Sur de California para seis niños y 19 adultos, con la esperanza de entregar su mensaje sobre migración, dijo Saucedo.

Sophie fue con su padre Raúl, de 36 años, quien al igual que su madre, llegaron a Estados Unidos procedentes del estado de Oaxaca, en el sur de México hace unos 10 años.

Sophie y su hermana nacieron en Estados Unidos y por lo tanto, son ciudadanas estadounidenses. “Esto nos llena de entusiasmo”, dijo Saucedo.

La representante del Capitolio, Julia Brownley, invitó a Sophia a que escuchara el discurso del papa ante el Congreso este jueves.

Es posible que los padres de Cruz no sean una prioridad para las agencias migratorias. El gobierno de Obama ha ordenado en repetidas ocasiones a las agencias que se enfoquen en los inmigrantes con graves registros delictivos, personas que representen una amenaza a la seguridad nacional y aquellos que sean capturados cruzando la frontera sin autorización.

El padre de Sophie comentó que fue un día extraordinario, “fue un milagro”, mencionó en español a un periodista. “Fue un milagro que el papa viera a nuestra niña y la eligiera para bendecirla” .