10 marzo, 2014
El Congreso de EE.UU aprobó una ley de cero tolerancia contra los agresores sexuales que sirvan en el ejército.
El Congreso de EE.UU aprobó una ley de cero tolerancia contra los agresores sexuales que sirvan en el ejército.

Washington

El Senado de Estados Unidos (EE.UU) aprobó por unanimidad el lunes una reforma de "tolerancia cero" para las agresiones sexuales en el ejército, después de que una medida similar, pero de mayor alcance, fracasara la semana pasada.

La ley fue aprobada por unanimidad, una excepcional muestra de cooperación bipartidista en una cámara dominada por fuertes oposiciones y enfrentamientos partidarios.

La “Ley de Protección de las Víctimas”, propuesta por la Senadora Claire McCaskill, exfiscal a cargo de delitos sexuales, permitirá que las víctimas tengan abogados independientes del ejército y criminalizará las represalias contra los miembros de las fuerzas armadas que denuncien estos abusos.

El proyecto de ley, que debe aprobarse en la Cámara de Representantes antes de convertirse en ley, detalla que las víctimas de asalto sexual en las fuerzas armadas sean tratadas con dignidad y responsabilidad, dijo el senador Kelly Ayotte, un promotor de la ley republicano.

McCaskill afirmó que la reforma es parte de esfuerzo por lograr la "tolerancia cero" y "responsabilidad plena" para los comandantes en sus unidades.

El proyecto de ley pretende terminar con la llamada defensa del "buen soldado", que permite a los militares el uso de su buena reputación profesional para presentar su caso ante un tribunal militar.

"Incluso un profesional de éxito también puede ser un depredador sexual", advirtió el senador Carl Levin, presidente demócrata del poderoso Comité de Servicios Armados del Senado.

La reforma de McCaskill es una versión atenuada de la legislación más firme presentada el año pasado por el también senador demócrata Kirsten Gillibrand, que hubiera eliminado los casos de asalto sexual de la cadena de mando militar.

El ejército estadounidense ha sufrido una serie de reveses en casos de agresiones sexuales que provocaron una viva polémica y la necesidad de una reforma de la justicia militar.