Analistas afirman que el mandatario carece de un plan para frenar violencia

 9 septiembre, 2014
Oficiales de la Policía Nacional realizaron un operativo en agosto en un barrio de San Salvador, para hallar armas. Pese al acuerdo entre el Gobierno y las pandillas de la mara Salvatrucha, la violencia sigue en aumento. | AP
Oficiales de la Policía Nacional realizaron un operativo en agosto en un barrio de San Salvador, para hallar armas. Pese al acuerdo entre el Gobierno y las pandillas de la mara Salvatrucha, la violencia sigue en aumento. | AP

San Salvador. AFP. El exguerrillero Salvador Sánchez Cerén cumple 100 días en el poder en El Salvador cuestionado por un recrudecimiento de la violencia de las pandillas y la falta de una estrategia de desarrollo económico.

Sánchez Cerén, de 70 años, inició el 1. ° de junio el segundo gobierno del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), empeñado en frenar los asesinatos y extorsiones, atribuidos a las pandillas, y ampliar los planes del gobierno del expresidente Mauricio Funes de combate a la pobreza que afecta al 40% de los 6,3 millones de salvadoreños.

“Hacen falta líneas claras para disminuir los homicidios y las extorsiones, aunque se reconocen los esfuerzos que la Policía hace para contrarrestar las pandillas con detenciones masivas”, declaró el analista de temas de seguridad, Juan Ramón Medrano.

En seguridad, “el Gobierno ha hecho muy poco en estos cien días, por cuanto no tenía un plan y está improvisando”, estimó por su parte el criminólogo Carlos Ponce.

Preocupación. De enero a agosto, según la Policía Nacional Civil (PNC), El Salvador acumula 2.533 homicidios, con un promedio de 10,4 homicidios por día, a pesar que las pandillas, encabezadas por la mara Salvatrucha y barrio 18, mantienen una tregua desde 2012 .

Los asesinatos de los primeros ocho meses superan a los registrados en todo el año 2013, cuando el país reportó 2.491.

Las pandillas , anotó Ponce, son un problema “grave y complejo” por cuanto en cada municipio donde operan tiene “su propia realidad y no existe una receta única”.

Para salir al paso de la violencia de las maras, el Gobierno comenzó el 11 de agosto el despliegue de la llamada Policía Comunitaria en las zonas más inseguras.

El exministro de Seguridad, Francisco Bertrand, consideró que el concepto de Policía comunitaria es un “eufemismo”. Los agentes en las comunidades se identifican plenamente y las pandillas “tienen capacidad de perseguirlos por cualquier parte del país”, apuntó.

Mauricio Sandoval, quien fue director de la Policía entre 1999 y 2004 cuando la derecha estaba en el poder, advirtió de que el “problema de fondo” es que la seguridad pública en los últimos cinco años ha estado en manos de excomandantes guerrilleros que cargan con “el trauma de persecución” y respetan más los derechos de los victimarios. En materia económica, el país sigue con bajas expectativas de crecimiento, con una proyección de 2,1% para este año, según el Banco Central de Reserva.

Para sostener los programas sociales, el Gobierno aprobó una reforma fiscal que busca recaudar unos $200 millones mediante una retención del 0,25% a las operaciones financieras de más de $1.000.

“Hacen falta señales para encender los motores de la economía, por ahora la única apuesta clara pero sin resultados todavía es la adhesión a la iniciativa de Petrocaribe”, declaró el analista Roberto Cañas.

Sánchez Cerén logró que el 3 de junio El Salvador fuera admitido como Estado miembro de la iniciativa energética venezolana Petrocaribe, que le permitirá adquirir petróleo mediante condiciones preferenciales.

Los analistas destacan que el mandatario imprimió un estilo conciliador y le bajó las tensiones que había entre Funes y sus criticos y opositores.

“La situación (social y económica) no ha mejorado, pero tampoco es peor que en los últimos años”, destacó el analista político Salvador Samayoa.

Según una encuesta de La Prensa Gráfica , un 40% de los salvadoreños aprueba la gestión del mandatario Sánchez Cerén .