Cinco escaños había ganado anoche el conservador partido

 5 noviembre, 2014

Washington. AP El Partido Republicano estaba anoche, al cierre de esta edición, a un puesto de alcanzar una ansiada mayoría en la Cámara alta del Congreso estadounidense.

El republicano Cory Gardner conquistó una plaza al Senado por el estado de Colorado, y con ello aproximó a su partido a la meta de conquistar esa mayoría.

Gardner, que venció al candidato demócrata Mark Udall, logró así la quinta de seis victorias consideradas fundamentales por los republicanos en su marcha a la mayoría en el Senado, según las proyecciones de resultado de las redes de televisión.

Las otras plazas logradas fueron Arkansas, Virginia Occidental, Dakota del Sur y Montana.

Los republicanos buscan también alcanzar una mayoría más fuerte en la Cámara de Representantes, en unas elecciones cuyos resultados seguramente le complicarán al presidente Barack Obama sus últimos dos años en la presidencia.

El líder del Partido, Mitch McConnell, despachó a su retadora demócrata Alison Lundergan Grimes en Kentucky tras una campaña en que se invirtieron 78 millones de dólares en publicidad negativa.

Nuevo liderazgo. Los electores están “hambrientos de un nuevo liderazgo. Quieren una razón para tener esperanza”, dijo McDonnell, que debe convertirse en líder de la mayoría en el Senado si su partido toma el control de la Cámara alta.

Obama estaba en la Casa Blanca mientras los electores cambiaban la composición del Congreso para sus últimos dos años en la presidencia.

El senador Mark Pryor, de Arkansas, fue el primer demócrata en caer, derrotado por el representante Tom Cotton. Por su parte, la representante Shelley Moore Capito ganó para los republicanos un escaño al Senado por Virginia Occidental, la primera victoria de su partido desde 1956.

El exgobernador Mike Rounds triunfó en Dakota del Norte para llevarse otro escaño de manos demócratas, y el representante republicano Bill Cassidy obligó a la senadora Mary Landrieu a una segunda vuelta el 6 de diciembre en Luisiana.

Además, el representante republicano Steve Daines ganó la carrera por el Senado en Montana.

Los republicanos ganaban anoche más de 170 escaños de la Cámara Baja cuando las casillas cerraron en el Este y el centro norte, y es casi seguro que sobrepasen los 218 si sus titulares conservan sus curules en el oeste del país.

Las elecciones se realizaron contra un fondo de insatisfacción tanto con Obama como con los líderes republicanos del Congreso. Más de cuatro de cada diez electores entrevistados después de votar desaprueban la gestión tanto de Obama como del Congreso, según los resultados preliminares de encuestas realizadas para la AP y cadenas de televisión.

Casi dos tercios de los electores entrevistados dijo que el Gobierno anda por mal camino. Solo 31% dijo que la Administración marchaba por el camino debido.

Las bajas tasas de aprobación de Obama, de alrededor de 40%, fueron un lastre para los demócratas, como lo fue la inquietud del electorado por temas como la amenaza del grupo Estado Islámico, el brote de ébola y la pérdida de empleos.

La mayoría en el Senado permitirá a los republicanos fijar la agenda durante los últimos dos años de Obama en la Casa Blanca.

El gran número de plazas en disputa, combinado con la probabilidad de segundas vueltas en Luisiana y Georgia, presenta la posibilidad de que ninguno de los dos partidos pueda reclamar la victoria este miércoles.

Los comicios incluían decenas de referendos sobre temas polémicos: la marihuana, los matrimonios gais y el aborto, entre otros.

En ese sentido, Washington D. C. decidió legalizar la marihuana, una victoria simbólica que refuerza la tendencia a favor manifestada en otros estados del país, mientras que Florida rechazó su uso para fines medicinales.