10 enero, 2014

Nueva York. AFP. El gobernador republicano de Nueva Jersey, Chris Christie, pidió disculpas públicas el jueves y despidíó a una colaboradora a raíz de un escándalo por una represalia contra un rival político.

“Estoy aquí para pedir disculpas al pueblo de Nueva Jersey. Me siento avergonzado y humillado”, dijo Christie en una conferencia de prensa, al tiempo que despidió a una alta responsable de su gabinete, Bridget Anne Kelly.

A Kelly se le acusa de orquestar el bloqueo de un puente neoyorquino para vengarse del alcalde demócrata de la ciudad de Fort Lee, Mark Sokolich, quien no apoyó la reelección del gobernador.

El escándalo se remonta a setiembre pasado, cuando varios carriles del puente George Washington , una arteria esencial que une a Nueva Jersey con Nueva York, estuvieron cerrados durante varios días en medio de la campaña de reelección de Christie, provocando embotellamientos monstruosos.

Sokolich, cuya ciudad fue la principal afectada, vio en ello una venganza por su negativa a apoyar a Christie, quien tiene la mirada puesta en las elección presidenciales de l 2016.

El gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, habla durante la rueda de prensa que convocó ayer en la sede del Gobierno en Trenton. | AP
El gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, habla durante la rueda de prensa que convocó ayer en la sede del Gobierno en Trenton. | AP

Revelaciones. Una serie de explosivos correos electrónicos publicados el miércoles por NBC New York y The New York Times mostró cómo una colaboradora de Christie organizó los cortes del puente tres semanas antes de que estos tuviesen lugar.

“Es el momento de que haya problemas de tránsito en Fort Lee”, escribió el 13 de agosto Bridget Anne Kelly a David Wildstein, un amigo de colegio del gobernador y responsable de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, que controla los puentes.

“Entendido”, respondió Wildstein, quien activó los cortes presentándolos como un estudio de tráfico, y no previno al alcalde de Fort Lee sobre la situación.

Este pidió ayuda a un alto responsable de la Autoridad Portuaria, Bill Baroni, ya que los autobuses escolares llegaban tarde a los colegios a raíz de los embotellamientos, pero la resolución del problema se vio demorada de manera injustificada.

Los tres carriles del puente fueron reabiertos finalmente por responsables neoyorquinos de la Autoridad Portuaria, para gran pesar de Kelly y Wildstein.

Las filtraciones en los medios dejaron muy mal parado a Christie, quien aseguró en una conferencia de prensa no haber estado al tanto de la maniobra, aunque admitió ser el responsable final por lo que ocurrió, a lo que calificó de completamente inaceptable.

La Fiscalía federal de Nueva Jersey se aprestaba a abrir una investigación por el caso.

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