7 abril, 2014

Toronto, Canadá. EFE. Alrededor de 6 millones de personas acuden hoy a las urnas para elegir el Parlamento de la provincia francófona de Quebec y un nuevo gobierno entre los soberanistas del Partido Quebequés (PQ) y los federalistas del Partido Liberal de Quebec (PLQ) .

De acuerdo con las últimas encuestas, el PLQ parece destinado a ganar los comicios y formar un nuevo Gobierno, alejando la posibilidad de que una victoria del PQ permita la celebración del tercer referendo independentista de la provincia francófona.

Un sondeo dado a conocer el sábado y efectuado por la firma Léger Marketing colocó al federalista PLQ con un 38 % de intención de voto mientras que el soberanista PQ se conformaba con el 29 % y el nacionalista conservador Coalition Avenir Quebec (CAQ ) con el 23 %.

Philippe Couillard, líder del Partido Liberal de Quebec, en campaña. | AP
Philippe Couillard, líder del Partido Liberal de Quebec, en campaña. | AP

Una segunda encuesta también publicada durante el fin de semana, y realizada por Angus Reid Global, ofrecía resultados similares. Los liberales con el 39%, el PQ con el 27 % y el CAQ con el 25 %.

Pero las encuestas también revelaron que un elevado porcentaje de los electores, hasta un 25% según algunos sondeos, pueden cambiar en el último momento su voto y provocar un vuelco.

Además, dado el particular sistema electoral canadiense, que solamente premia al candidato más votado de cada circunscripción y descarta los votos emitidos para los perdedores, y la concentración del voto federalista en un limitado número de circunscripciones, añade una elevada incertidumbre al resultado final.

Ayer, tanto la líder del PQ y primera ministra de Quebec, Pauline Marois, como el líder del PLQ, Philippe Couillard, continuaron machacando a los electores sobre los peligros de unos y otros.

Marois, como ha hecho en la última semana, dijo que una victoria de los liberales supondrá un regreso de la corrupción al Gobierno. Por su parte, Couillard insistió en que un nuevo Gobierno de Marois se traducirá en un referendo independentista.

Lo que sí es evidente es que el panorama ha cambiado de forma radical desde que Marois convocó elecciones anticipadas el 5 de marzo, sóoo 18 meses después de las anteriores elecciones.

En las elecciones del 2012, el PQ consiguió 54 de los 125 escaños del Parlamento provincial, la llamada Asamblea Nacional, y Marois hizo historia al convertirse en la primera mujer al frente del Gobierno de Québec.

En marzo, Marois declaró que se había visto forzada a convocar elecciones anticipadas por la incapacidad de sacar adelante su programa de gobierno en minoría y solicitó al electorado quebequés que otorgase la mayoría absoluta al PQ.

Entonces, las encuestas señalaban que Marois conseguiría fácilmente su objetivo gracias al impulso que le había proporcionado entre el electorado francófono, el 80 % del total, el controvertido proyecto de ley de la Carta de Valores.

El proyecto de ley impedirá que personas que trabajen para el sector público exhiban símbolos que se puedan considerar religiosos, como el velo musulmán o la kipá judía, una propuesta muy popular entre los electores francófonos y rurales.

El 5 de marzo, una encuesta situó el apoyo al PQ en el 37 % gracias a que un 45 % de los francófonos de Québec votarían por el PQ de Marois, mientras que el PLQ se conformaba con el 35 %.

Esas cifras prácticamente garantizaban la victoria con mayoría absoluta para el PQ.

Pero tan pronto como la campaña electoral empezó, el tema de la soberanía y un posible tercer referendo independentista apareció en el horizonte.