19 julio
El presidente Donald Trump mostró el miércoles 19 de julio del 2017 un alicate que le obsequiaron durante un encuentro, en la Casa Blanca, con empresarios del sector manufacturero.
El presidente Donald Trump mostró el miércoles 19 de julio del 2017 un alicate que le obsequiaron durante un encuentro, en la Casa Blanca, con empresarios del sector manufacturero.

Washington

El presidente estadounidense, Donald Trump, creó este miércoles un polémico comité para investigar si hubo fraude electoral en los comicios de noviembre pasado y que obliga a los estados a compartir información sobre sus votantes, aunque muchos ya se han negado a hacerlo.

"Esta comisión tiene la tarea sagrada de defender la integridad de las urnas y el principio de 'un ciudadano, un voto'", explicó Trump al anunciar el panel en la Casa Blanca.

"Cada vez que hay fraude electoral, se elimina el voto de un ciudadano legal y se debilita la democracia. No podemos permitir que esto ocurra", advirtió.

Pocas semanas después de las elecciones presidenciales del 8 de noviembre, Trump aseguró que perdió el voto popular "porque millones de personas votaron de forma ilegal", según explicó en Twitter.

Su rival demócrata, Hillary Clinton, ganó la votación a nivel nacional por una diferencia de casi tres millones de papeletas, aunque no sumó la mayoría necesaria de miembros del Colegio Electoral, que son los que escogen al mandatario en el sistema de elección indirecto que rige en Estados Unidos.

Los expertos aseguran que hay pocas pruebas que sostengan que hubo fraude electoral.

Cuestionamientos. Varios sectores critican la creación de este comité, al asegurar que lo que en realidad busca es atacar el derecho de los ciudadanos a votar, lo que ha llevado a muchos estados a no compartir la información de sus electores con este panel dirigido por los republicanos.

La Unión Estadounidense para las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) ha iniciado una serie de acciones legales contra el panel.

"El gobierno de Trump ha lanzado un ataque a nivel nacional contra el derecho al sufragio", aseveró Dale Ho, uno de sus directores.

"Pedir datos de cada elector en Estados Unidos es muy alarmante y aumenta de forma significativa preocupaciones sobre la privacidad (...) Los estados hacen bien en oponerse a dar información personal, en lo que claramente es una campaña para eliminar votos", afirmó.

El mandatario dijo este miércoles estar "contento de que más de 30 estados ya hayan aceptado compartir información con la comisión" y respecto a los que no lo han hecho, afirmó que "la información llegará pronto".

"Si algún estado no quiere compartir esta información, uno debe preguntarse de qué están preocupados", prosiguió. "Hay algo, siempre hay algo".

El Partido Demócrata y grupos de derechos humanos llevan tiempo acusando a los republicanos de intentar suprimir las papeletas de votantes negros y pobres por problemas con sus documentos de identidad o a la hora de registrarse para sufragar.