20 junio, 2015

Washington. AFP. En momentos en que la Casa Blanca y sus socios centroamericanos intentan convencer a un reacio Congreso estadounidense de aprobar un plan de desarrollo regional, escándalos de corrupción en Honduras y Guatemala complican las posibilidades de que la iniciativa vea la luz del día.

Luego de que una avalancha de menores centroamericanos ingresó ilegalmente a Estados Unidos el año pasado, los Gobiernos de Guatemala, Honduras y El Salvador llevaron a cabo un proyecto junto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para cortar el ciclo de violencia y la falta de oportunidades que impulsa las emigraciones.

La llamada Alianza para la Prosperidad obtuvo la bendición del presidente Barack Obama, quien pidió al Congreso aprobar $1.000 millones de ayuda y destacó que una mejor educación y empleo en esos países haría más por frenar las migraciones.

La región “puede ser la próxima gran historia exitosa en el continente”, dijo el vicepresidente Joe Biden, quien se ha reunido con regularidad con los mandatarios regionales.

Biden ha mantenido reuniones con presidentes del Istmo. | AP
Biden ha mantenido reuniones con presidentes del Istmo. | AP

A imagen del Plan Colombia, los tres países centroamericanos prometieron que el monto de recursos propios será superior al que aporte Washington .

Sin embargo, esos esfuerzos se topan con dos investigaciones por corrupción que tienen en el centro a los presidentes de Guatemala, Otto Pérez, y de Honduras, Juan Orlando Hernández.

Para Eugenio Sosa, profesor de Sociología de la Universidad Nacional de Honduras, “hay una incapacidad para garantizar la transparencia en el manejo de los recursos”.

En Honduras, Hernández admitió que su Partido Nacional (PN, derecha) recibió unos $136.000 de recursos desviados del Instituto de Seguridad Social, pero descartó cualquier responsabilidad en el desfalco y ordenó investigaciones.

La situación es más crítica en Guatemala, donde el Congreso analiza levantar la inmunidad del presidente Pérez por un escándalo de fraudes millonarios en el sistema de aduanas y el seguro social, que ya se cobró la renuncia de la vicepresidenta Roxana Baldetti .