23 febrero
Personal forense retiraba el cuerpo de un pasajero que murió el 15 de febrero durante un asalto de pandilleros a un microbús en Tegucigalpa.
Personal forense retiraba el cuerpo de un pasajero que murió el 15 de febrero durante un asalto de pandilleros a un microbús en Tegucigalpa.

Tegucigalpa

Los periodistas y líderes de opinión que hagan "apología" al terrorismo recibirán una pena de cuatro a ocho años de cárcel en Honduras, según una reforma al Código Penal aprobada por el Congreso, informó este jueves el órgano legislativo.

La modificación al Código Penal se adoptó luego de que el martes el Congreso aprobó otra reforma al mismo cuerpo de leyes que tipifica como terrorismo actos atribuidos a los pandilleros, como la quema de unidades de transporte público, y lo sanciona con hasta 50 años de prisión.

La reforma del artículo 335 dice que "quien públicamente a través de medios de comunicación o difusión destinados al público hiciere apología e incitación a actos de terrorismo (...) será sancionado con pena de cuatro a ocho años de prisión".

También recibirán la misma pena quienes hayan participado en "ejecución" de actos, o incitara a otros a cometer o financiar actos de terrorismo.

En un comunicado, el Congreso dio a conocer que la noche del miércoles se "terminó de aprobar las reformas penales encaminadas a combatir la extorsión y el terrorismo contenidas en la Ley para el Fortalecimiento y Efectividad de la Política y Seguridad".

La ley fue remitida al Poder Legislativo por el presidente Juan Orlando Hernández, quien agradeció a los diputados este jueves en una cadena nacional de radio y televisión.

El expresidente Manuel Zelaya, miembro de una alianza de tres partidos opositores, presentó un recurso de amparo ante la la Corte Suprema de Justicia contra las reformas.

Argumentó que el paquete de reformas criminaliza la protesta social y la libertad de expresión al tipificarlas como terrorismo.

"Espero que el presidente rectifique", damandó Zelaya, derrocado en un golpe de Estado en el 2009.

Las reformas fueron adoptadas en Honduras en momentos que pandilleros incendian vehículos distribuidores de productos y autobuses. Además, amenazan con quemar buses con los pasajeros porque los conductores se niegan a pagar las extorsiones que cobran estas bandas criminales.

Más de una docena de personas han sido asesinadas por los pandilleros en lo que va del año y el año pasado fueron 215, según los dirigentes.

"El propósito es proteger al pueblo que ha sufrido tanto" por la delincuencia, afirmó Hernández en la cadena de radio y televisión.