8 mayo, 2014

Un joven de 17 años se convirtió en el noveno menor asesinado en un mes en el norte de Honduras, en una serie de muertes atribuidas a su rechazo a integrarse a las pandillas, informaron las autoridades este jueves.

El joven fue asesinado el martes con el mismo patrón de los otros ocho, en que desconocidos que se trasladaban en vehículos lo secustraron en la colonia La Pradera de la ciudad de San Pedro Sula, 240 km al norte de Tegucigalpa, y su cadáver apareció perforado a balazos, con señales de tortura, en otra colonia.

Según el diario La Prensa, junto al cuerpo estaba un rótulo que decía: "La (Mara) 18 no mata menores". Pero el jefe regional de la fuerza policial-militar en el norte del país, comisionado Quintín Juárez, dijo a medios locales que el rótulo sería "para despistar" y que se exonere de culpa a la Mara-18 (M-18).

"Lo último que me dijo (el niño) es que iba a la pulpería a comprar un fresco y la cartulina para la tarea", donde escribieron el mensaje, relató el padre del menor, cuyo nombre no fue revelado. Luego le avisaron que lo habían subido a un vehículo y que lo habían ido a matar.

 El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández (derecha), asistió el miércoles a la incorporación de 1.000 soldados más a la Policía Militar en la aldea de Mateo para fortalecer la lucha contra la delincuencia común y el crimen organizado.
El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández (derecha), asistió el miércoles a la incorporación de 1.000 soldados más a la Policía Militar en la aldea de Mateo para fortalecer la lucha contra la delincuencia común y el crimen organizado.

Nueve niños han sido raptados en las últimas semanas en esa colonia de la segunda ciudad de Honduras, según la Policía, por negarse a integrar la temida pandilla M-18, que junto a la Mara Salvatrucha (MS-13) siembran el terror en diferentes zonas del país centroamericano y sus vecinos El Salvador y Guatemala.

El portavoz de la Fiscalía en la región norte del país, Elvis Guzmán, dijo a la AFP que "ya hay una mujer detenida por este caso" de la muerte de niños.

El fiscal general adjunto, Rigoberto Cuéllar, aseguró a medios locales que "se han identificado" algunos de los autores de los crímenes y "muchos allanamientos que se han realizado en las últimas horas, y detenciones, están vinculados" a las muertes de los menores.

Honduras registra la tasa de homicidios más alta del mundo, 79 por cada 100.000 habitantes, según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional, pero la muerte en serie de los niños ha estremecido a la sociedad del país centroamericano.