30 octubre, 2013
Daniel Ortega impulsaría una reforma a la Constitución para reelegirse en la presidencia de Nicaragua indefinidamente, según diputados opositores al Gobierno.
Daniel Ortega impulsaría una reforma a la Constitución para reelegirse en la presidencia de Nicaragua indefinidamente, según diputados opositores al Gobierno.

Managua

Diputados opositores de Nicaragua advirtieron este miércoles que el presidente Daniel Ortega buscará habilitar su reelección en el 2016 con un proyecto de reforma a la Constitución Política, cuya existencia fue admitida por el jefe parlamentario René Núnez, aunque dice desconocer los alcances.

"De que va a haber reformas constitucionales habrá, lo que falta saber es qué van a abarcar (...), pero es conocido que a Ortega le interesa el tema de la reelección", dijo a la agencia de noticias AFP el diputado liberal Wilfredo Navarro, miembro de la junta directiva del Parlamento.

René Núñez, del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda en el poder), confirmó a la prensa que el proyecto será presentado a la Asamblea Nacional (Parlamento) antes de terminar el año.

Los cambios constitucionales requieren de aprobación en dos legislaturas para entrar en vigencia.

"Hay reformas. De qué tipo, no sé, hasta que vengan aquí (al Parlamento)", dijo Núñez, ante los rumores en círculos políticos y de prensa sobre la intención de Ortega de promover la reforma.

Navarro cree que la reforma, además de habilitar la reelección indefinida —permitida hasta ahora por una sola vez— "está encaminada a disminuirle facultades al Parlamento y a fortalecer un sistema presidencialista, en detrimento del equilibrio con los otros poderes del Estado".

En el 2011, Ortega fue elegido por tercera vez en virtud de un fallo del máximo tribunal de justicia que, al resolver un recurso de amparo, declaró inaplicable la norma constitucional que impedía la reelección presidencial continua.

No obstante, la sentencia del tribunal no eliminó el artículo constitucional correspondiente, pues ello amerita una reforma que solo podría aprobar el Congreso, según dijeron los magistrados del alto tribunal.

Los sandinistas tienen los votos para aprobar la reforma, pero están alargando el envío del proyecto al Congreso porque "quieren comprometer (en su iniciativa) al PLI (Partido Liberal Independiente) y ganar legitimidad política dentro y fuera del país”, estimó Navarro.

La revisión parcial de la Constitución requiere el voto de al menos 55 de los 91 diputados que integran la cámara, según la misma carta magna. El FSLN tiene 63 escaños, el PLI, 24; el PLC, dos y el disidente Movimiento de Renovación Sandinista (MRS, izquierda), tres.

El diputado del PLI Eliseo Núñez negó a la prensa que su agrupación esté negociando con el gobierno, como dicen sus adversarios del PLC.

Ortega develó por primera vez su intención de impulsar reformas durante una reunión con empresarios a mediados de octubre sin mencionar el alcance de las mismas, según revelaron asistentes a la cita.

La noche del lunes, Ortega elogió, en un acto en el Ministerio de Gobernación, la "primera Constitución surgida de la Revolución", aprobada en 1987, durante su primer gobierno entre 1985-1990.

La Constitución de 1987 fue reformada en 1995, con la oposición de Ortega y el apoyo de otros líderes sandinistas—lo que provocó la primera división en el FSLN—para establecer la reelección en períodos alternos y por una sola vez, quitar atribuciones casi absolutas al presidente, como legislar en período de receso del Congreso, crear impuestos o gobernar por decreto.