13 mayo
Lenín Moreno durante un acto proselitista, en febrero, en la ciudad de Guayaquil.
Lenín Moreno durante un acto proselitista, en febrero, en la ciudad de Guayaquil.

Quito

Con una mayoría oficialista frágil y una oposición que ganó terreno, el nuevo Congreso de Ecuador se instalará para un periodo de cuatro años este domingo, diez días antes de la posesión del presidente electo Lenín Moreno, delfín de Rafael Correa.

El oficialismo tendrá ahora 74 de los 137 curules de la Asamblea Nacional, el Congreso unicameral ecuatoriano, lo cual le asegura la mayoría absoluta.

Pero está lejos de los 100 del período anterior (2013-2017), dos tercios que le permitían, por ejemplo, reformar la Constitución, como ocurrió en el 2015 cuando se aprobó la reelección indefinida.

Esa mayoría absoluta no es, sin embargo, una garantía de gobernabilidad, según analistas, pues una veintena de esos diputados pertenecen a movimientos políticos locales que se aliaron al partido Alianza País (AP), con el cual Correa llegó al poder en el 2007.

"Esos grupos políticos pequeños siempre han sido muy móviles en términos del apoyo al gobierno de turno", dijo a el politólogo Santiago Basabe, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

"Ese porcentaje importante de legisladores fácilmente podrían dejar la bancada oficialista y dejarla en minoría" ante los vaivenes de la situación socioeconómica del país, apuntó.

La congresista Soledad Buendía, oficialista, consideró que la conformación del bloque oficialista actual es similar a la del Congreso que concluyó sus actividades el jueves, tras la aprobación de una controvertida ley que da paso a la creación de un servicio civil armado para proteger a autoridades estatales y que dependerá del Ministerio del Interior.

"En este periodo que hemos llegado con 100 legisladores también llegamos con movimientos aliados en el territorio y construimos una sólida alianza política", agregó.

La nueva Asamblea Nacional, que estará en funciones hasta el 2021, realizará su sesión inaugural el domingo y estará presidida por los tres legisladores nacionales más votados: los oficialistas José Serrano, Gabriela Rivadeneira y Viviana Bonilla.

Ese día, los diputados elegirán por votación su presidente, vicepresidentes y vocales. "Nosotros tenemos 74 curules, que es una mayoría importante en la Asamblea que nos va a permitir la elección de las autoridades", confió Buendía.

Fuerzas en el Congreso. El Congreso actual, que tiene por primera vez tiene una activista transexual (Diane Rodríguez, de AP), también está integrado por 34 diputados del bloque Creo-Suma (derecha), 15 del Partido Social Cristiano (derecha), cuatro de Pachakutik (izquierda, brazo político del movimiento indígena), cuatro de Izquierda Democrática (centro-izquierda), dos de Sociedad Patriótica (centro), uno de Fuerza Ecuador (populista) y tres de movimientos locales.

En ese contexto, el analista político Simón Pachano, de la Flacso, opinó que AP todavía tiene "una posición bastante cómoda" en el Congreso, que le permitirá, por ejemplo, bloquear iniciativas de la oposición para reformar leyes.

Empero, dijo, hay una "erosión" del apoyo a AP.

"Ahora por lo menos hay una fuerza de oposición más sólida de la que había y es la de Creo", del excandidato presidencial Guillermo Lasso, quien disputó el balotaje con Moreno el 2 de abril.

El analista agregó que si bien puede haber "discrepancias e incluso desafiliaciones" de los diputados de AP que son parte de alianzas con partidos locales, también hay la posibilidad de que el talante conciliador y el gobierno de "mano extendida" que ha ofrecido Moreno conquiste a algunos diputados de la oposición.

"Se puede ver una serie de escenarios que podrían configurarse. No se puede descartar un escenario en que Alianza País en algún momento pueda perder esa mayoría. Tampoco se puede descartar lo contrario, que Alianza País incremente o que Lenín Moreno logre incrementar el apoyo que tiene en la Asamblea", dijo a AFP Pachano.