16 septiembre, 2014

Tegucigalpa. AFP. Ocho jóvenes murieron y otros dos resultaron heridos durante un tiroteo protagonizado por causas aún desconocidas en el peligroso barrio Chamelecón en San Pedro Sula, norte de Honduras, informaron ayer las autoridades a medios locales.

Cinco de ellos, de entre 16 y 19 años, quedaron muertos tendidos en la calle y otros tres fallecieron en el hospital, adonde fueron trasladados junto a una cuarta víctima, en San Pedro Sula, 240 km de la capital, la segunda ciudad del país y la más violenta del mundo.

De acuerdo con la Policía, los muchachos caminaban por una calle, casi a la medianoche del domingo cuando los interceptaron unos encapuchados que los obligaron a tirarse al suelo y en seguida los atacaron a tiros.

Las versiones recogidas por medios locales aseguraron que los muertos eran miembros de la Mara Salvatrucha (MS-13) y que fueron atacados por integrantes de su pandilla rival, Barrio 18.

Chamelecón es uno de los tantos barrios objeto de diputas de territorio entre las dos bandas para el tráfico de drogas y extorsiones por medio de cobro de “impuestos de guerra” a comerciantes y transportistas en Honduras.

Algunos medios aseguraron que los incidentes ocurrieron a dos cuadras de una sede de la Policía Militar de Orden Público (PMOP), creada por el presidente Juan Orlando Hernández para pacificar las zonas más calientes de las principales ciudades del país.

Honduras registra la tasa de homicidios más alta del mundo. En 2013 fue de 79 por cada 100.000 habitantes, según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional.

El Ministerio de Seguridad estima que la tasa ha mermado en cerca de 16 puntos en lo que va del año.

Sin embargo, durante el 2014 se han registrado alrededor de 66 masacres de tres o más personas, según organismos de derechos humanos.