La Corte Suprema permitió de forma provisional la celebración de matrimonios entre parejas homosexuales mientras se resuelve una apelación

 20 octubre, 2013

Nueva York

Entre felicitaciones, sonrisas y alguna lágrima de emoción, las primeras parejas homosexuales del estado de Nueva Jersey se casaron oficialmente, justo después de la medianoche (ya en lunes), en diversos puntos del estado.

Siete parejas, alguna de ellas heterosexuales, contrajeron matrimonio en el ayuntamiento de Newark, la mayor ciudad de Nueva Jersey, que se convirtió así en el número catorce de los estados del país en permitir este tipo de matrimonios, según informó la alcaldía.

La hispana Gabriela Celeiro, hija de padre español, fue una de las contrayentes de esta madrugada, junto a su pareja de hace varios años, Elizabeth Salerno, con quien ya había formalizado legalmente una unión de hecho desde 2011.

Celeiro, de 34 años y residente en Newark igual que su esposa, de 38, explicó a Efe antes de la boda que estaban "muy contentas" por poder disfrutar de "los mismos derechos que las demás parejas".

El matrimonio homosexual fue autorizado a partir de este lunes en una decisión que tomó el pasado viernes la Corte Suprema del estado, que confirmó una decisión previa de una corte de rango inferior.

Además, Anthony Arenas, un empleado del Ayuntamiento de la ciudad, experimentó cómo su propio jefe le casaba con Alexander Padilla.

La ley exige solicitar una licencia de matrimonio con al menos 72 horas antes de celebrar la boda, pero Celeiro y Salerno, igual que otras parejas, se beneficiaron de una excepción que autorizó una juez del Tribunal Superior de Essex, Patricia Costello.

El alcalde de Newark, Cory Booker, elegido la pasada semana al Senado de Washington, ofició en persona las ceremonias, y lo hizo por primera vez ya que desde que llegó al cargo no había querido oficiar bodas hasta que se permitieran los matrimonios homosexuales en el estado.

Tras las ceremonias de Newark, hubo tarta de bodas y sidra espumosa para las parejas, familiares y amigos que se desplazaron hasta el ayuntamiento.

Los ayuntamientos de otras ciudades del estado, como Elizabeth o Jersey City, abrieron también sus puertas esta noche para facilitar los primeros matrimonios.

La pareja Richard Rawstorn y Richard Andrew (der.) y Jess Ives y Rachel Briscoe (izq.) dieron el sí durante el primer matrimonio del mismo sexo que se celebró en Nueva Zelanda.
La pareja Richard Rawstorn y Richard Andrew (der.) y Jess Ives y Rachel Briscoe (izq.) dieron el sí durante el primer matrimonio del mismo sexo que se celebró en Nueva Zelanda.

La Corte Suprema permitió de forma provisional la celebración de matrimonios entre parejas homosexuales mientras se resuelve la apelación del gobernador, el republicano Chris Christie, aunque los jueces consideraron que, dadas las posibilidades casi nulas de que ese recurso prospere, las bodas podían comenzar a celebrarse.

Christie vetó hace casi dos años una propuesta para legalizar estos matrimonios, que había sido aprobada por las dos cámaras legislativas del estado, solo que ni la Asamblea ni el Senado lograron una mayoría de los tercios para superar ese veto.

La postura del gobernador, que según las encuestas será reelegido con comodidad el próximo día 5 de noviembre, es que este asunto debería resolverse en una consulta popular.

Tras la decisión del Supremo del pasado viernes, numerosas parejas homosexuales de ambos sexos pusieron en marcha el procedimiento para poder casarse este lunes, y algunos ayuntamientos ofrecieron abrir sus puertas a partir de la medianoche para oficiar las primeras ceremonias, como ocurrió en Newark.