9 mayo, 2014

Tegucigalpa. AFP. Un joven de 17 años se convirtió en el noveno menor asesinado en un mes en el norte de Honduras, en una serie de muertes atribuidas a su rechazo a integrarse a las pandillas, informaron ayer las autoridades.

El joven fue asesinado el martes con el mismo patrón de los otros ocho, en que desconocidos que se trasladaban en vehículos lo raptaron en la colonia La Pradera de la ciudad de San Pedro Sula, 240 km al norte de Tegucigalpa, y su cadáver apareció perforado a balazos, con señales de tortura, en otro barrio.

Según el diario La Prensa , junto al cuerpo estaba un rótulo que decía: ‘La (mara) 18 no mata menores’. Pero el jefe regional de la fuerza policial-militar en el norte del país, comisionado Quintín Juárez, dijo a medios locales que el rótulo sería para despistar y que se exonere de culpa a la mara-18 (M-18).

“Lo último que me dijo (el niño) es que iba a la pulpería a comprar un fresco y la cartulina para la tarea”, donde escribieron el mensaje, relató el padre del menor, cuyo nombre no fue revelado. Luego le avisaron que lo habían subido a un vehículo y que lo habían matado.

Nueve niños han sido raptados en las últimas semanas en esa colonia de la segunda ciudad de Honduras, según informes de la Policía, por negarse a integrar la temida pandilla M-18, que, junto a la mara Salvatrucha (MS-13), siembra el terror en el país, así como en El Salvador y Guatemala.

Honduras registra la tasa de homicidios más alta del mundo, 79 por cada 100.000 habitantes.

Etiquetado como: