5 septiembre, 2015

Tegucigalpa

Niños hondureños siguen migrando sin compañía de adultos hacia Estados Unidos, pese al despliegue de fuerzas militares y policiales en la frontera con Guatemala, aseguraron este sábado miembros de organismos no gubernamentales que conmemoraron la Semana del Migrante.

"Los niños siguen saliendo, sin compañía de adultos, o a veces acompañados, porque las causas de la migración se mantienen", afirmó la monja brasileña miembro de la Pastoral de Movilidad Humana, Lidia Mara Silva de Sousa.

La monja participó con otros miembros de la Pastoral y la Cruz Roja Internacional en un Festival de la Semana del Migrante celebrado en el parque central de Tegucigalpa.

Uno de los objetivos del festival, que contó con música, exposición de fotografías sobre lisiados durante la travesía hacia Estados Unidos y otros actos, eran disuadir a las personas interesadas en migrar pero también defender los derechos de los migrantes.

La monja dijo que los niños procedentes de los tres países del llamado Triágulo Norte de Centroamérica (Guatemala, El Salvador y Honduras) que crearon la llamada crisis humanitaria en Estados Unidos, no han sido deportados porque sus casos está en manos de tribunales de inmigración.

Como los migrantes no han sido deportados "eso hace suponer a las demás personas en Honduras que les favorecieron con papeles (legalizándolos) y eso estimula la migración", advirtió la religiosa.

Añadió que los hondureños siguen migrando por la falta de oportunidades y muchos los jóvenes huyen de los reclutamientos forzados de las pandillas o maras, a pesar de que el gobierno hondureño desplegó fuerzas militares y policiales para tratar de frenar la salida en la frontera de Honduras con Guatemala.

"El cardenal (hondureño) Oscar Rodríez dice que la ayuda internacional que llegó a Honduras después del huracán Mitch (en 1998) era para que todos los hondureños fueran millonarios pero ese dinero se lo quedaron unos pocos por la corrupción y la impunidad", deploró la religiosa.

"De cien por ciento de posibilidades hay solo una de ganar y 99 de perder" en el viaje hacia Estados Unidos, afirmó por su parte Edgar Sánchez, un hondureño de 45 años, que subió al estrado del festival con muchas dificultades debido a que el 15 de febrero del 2000 perdió sus dos piernas al caer en los rieles de un tren en México cuando intentaba llegar a estados Unidos.

"Pero la idea de irse para Estados Unidos es un como un cáncer en la mente de las personas" que no se puede erradicar, lamentó.

Etiquetado como: