El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales advirtió que el periodo seco podría extenderse

 10 agosto, 2014

Managua

Agricultores y ganaderos nicaragüenses esperan que con las próximas siembras comience a recuperarse un sector abatido por la peor sequía experimentada en Nicaragua desde 1982.

Luego de que las lluvias estuvieron por debajo del 50% de lo normal entre mayo y julio, según datos oficiales, los productores agropecuarios creen que la situación no puede ir a peor y esperan que mejore.

“El déficit del período lo vamos a reponer”, dijo el presidente de la Unión Nacional de Agricultores de Ganaderos (UNAG), Álvaro Fiallos.

En Nicaragua llaman 'postrera' a las siembras que van de julio a noviembre y 'apante' a las que van de noviembre a enero, y ambas siembras suponen el 85% de la producción agrícola del país, según datos de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic).

Una vaca murió a causa de la sequía cerca del poblado de San Francisco Libre, Nicaragua. Unas 2.500 cabezas de ganado han perecido en ese país y 700.000 se encuentran en estado crítico por la falta de agua y de pastos. | AFP
Una vaca murió a causa de la sequía cerca del poblado de San Francisco Libre, Nicaragua. Unas 2.500 cabezas de ganado han perecido en ese país y 700.000 se encuentran en estado crítico por la falta de agua y de pastos. | AFP

La Upanic y la UNAG son optimistas y confían en la recuperación de las pérdidas iniciales causadas por la sequía actual al sector basándose en este régimen de siembra.

La producción es alta en estas épocas porque coincide con los meses más lluviosos del año, de septiembre a octubre, que dejan los suelos húmedos hasta inicios del siguiente año.

Sin embargo, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) advirtió que la sequía podría extenderse.

En maíz, se espera una reducción de 1,1 millones de quintales, en arroz la reducción fue calculada en 1,3 millones de quintales y en cacahuetes de 100.000 quintales, mientras que los fríjoles se mantendría en 3,9 millones de quintales.

Los productores de café también advirtieron que podrían sufrir las consecuencias de la sequía, y los ganaderos mantuvieron las cifras de 2.500 reses muertas y más de 600.000 en riesgo por malnutrición.

En la Mesa Nacional de Gestión del Riesgo (MNGR) hay consenso en que el final de la sequía es inminente.

La agricultura representa el 18 % del PIB de Nicaragua, y la ganadería el 10 %, según datos oficiales.

La sequía impactó en la macroeconomía de Nicaragua, cuya inflación acumulada en los primeros siete meses del año ascendió a 4,69 %, por encima del 3,46 % de un año antes, gracias en parte al alza en los alimentos, informó el Banco Central de Nicaragua.

Los granos básicos registraron las mayores alzas en precios, según el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) .

El Gobierno anunció que sostendrá reuniones con los banqueros para intentar lograr créditos para riego.

Los gremios de productores esperan que las estadísticas de siempre en postrera y apante se mantengan para salvar con buena nota el presente ciclo productivo, siempre que las lluvias se multipliquen

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