16 julio, 2014

Guatemala y Washington. AFP. Los presidentes de Guatemala, El Salvador y Honduras pretenden reunirse con su homólogo estadounidense, Barack Obama, para analizar la crisis humana por el éxodo de niños centroamericanos a Estados Unidos, informó ayer el gobernante guatemalteco, Otto Pérez.

“Se está trabajando (...) la posibilidad, no confirmada todavía, de un viaje de los tres presidentes a Washington en donde tendríamos la oportunidad de estar en el Congreso para poder hablar del tema de los migrantes” menores, dijo Pérez a una emisora local.

Pérez indicó que, además de concretar los acercamientos con congresistas para encontrar “soluciones a mediano y largo plazo” sobre el éxodo masivo de infantes, la intención de reunirse con Obama es “discutir sobre la problemática que necesita ser abordada por todos los países involucrados”.

Estas personas protestaron el lunes en Vassar, Míchigan, contra una propuesta para reubicar allí un centro de atención de niños migrantes. | AP
Estas personas protestaron el lunes en Vassar, Míchigan, contra una propuesta para reubicar allí un centro de atención de niños migrantes. | AP

Desde octubre, han ingresado a Estados Unidos unos 57.000 niños del Istmo de forma clandestina y sin acompañantes adultos , la mayoría de Guatemala, El Salvador y Honduras, de acuerdo con las autoridades estadounidenses.

Ese éxodo ha provocado una alarma en el país norteamericano que se opone a acoger el pedido de Centroamérica de permitir a los menores permanecer en Estados Unidos para reunificarse con sus familias, y ha reiterado que los menores serán deportados.

El lunes, Honduras recibió a 21 niños de entre 18 meses y 15 años, y a 17 mujeres en el aeropuerto de la ciudad de San Pedro Sula (norte), en el primer vuelo de repatriaciones aceleradas desde el inicio de la crisis humana.

La víspera, Guatemala también recibió un grupo de 16 menores procedentes de México en el aeropuerto de la capital, quienes fueron fueron interceptados en su intento por llegar a Estados Unidos.

Deportación más ágil. La decisión estadounidense de rechazar a los menores migrantes se puso de manifiesto ayer por parte de legisladores de ese país, quienes anunciaron que que presentarán un proyecto de de ley para flexibilizar las condiciones de expulsión.

“El número de niños que cruzan se ha multiplicado, principalmente debido a los carteles” de traficantes, que “se dieron cuenta de esta laguna en la ley, que permite que los niños sean dejados con familiares en Estados Unidos con una citación a un tribunal”, manifestó Cornyn al canal MSNBC.

El senador republicano John Cornyn y el representante demócrata Henry Cuéllar, ambos de Texas, señalaron que su propuesta enmendaría una ley del 2008 contra el tráfico humano.

Esa ley otorga actualmente a los menores que cruzan solos provenientes de países no fronterizos con Estados Unidos más protecciones jurídicas que a quienes vienen de México o Canadá, para determinar si son víctimas de tráfico.