Mantienen en reserva los temas que discutirán

 21 mayo, 2014
Los cambios en el Código Militar se aprobaron cuando el presidente Daniel Ortega se encuentra en Cuba. | AP
Los cambios en el Código Militar se aprobaron cuando el presidente Daniel Ortega se encuentra en Cuba. | AP

La Conferencia Episcopal de Nicaragua y el gobierno de Daniel Ortega inician el miércoles un diálogo en el que los temas a abordar no han sido definidos, pero que se espera sirva para superar las diferencias que han tenido desde que el gobernante Frente Sandinista regresó al poder en el 2007.

El encuentro, al que se espera que asistan Ortega y la primera dama nicaragüense Rosario Murillo, será en la sede de la Nunciatura Apostólica y tendrá como anfitrión al representante del Vaticano en Nicaragua, el obispo nigeriano Fortunatus Nwachukwu.

“Que haya un acercamiento entre el presidente Ortega y los obispos es ya un éxito en sí mismo porque cuando no se dialoga es ya un fracaso ” , dijo Nwachukwu la noche del martes a periodistas.

Por parte de la Iglesia se espera la presencia de una decena de obispos, incluidos los cardenales Leopoldo Brenes y Miguel Obando, quien fue invitado por Ortega a participar. La reunión será la primera que se realizará de manera formal después de siete años desde que la jerarquía católica se la solicitó a Ortega.

Agenda en reserva. Los líderes católicos han preferido mantener en silencio los temas que abordarán para, según han dicho, no “meter ruido” en el ambiente.

“Le podemos asegurar al pueblo de Nicaragua que sabemos lo que vamos a tratar y no vamos a hablar nada en favor nuestro, la única preocupación es la sociedad nicaragüense, su presente y futuro” , ha dicho el obispo auxiliar de la arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio Báez.

La clase política nicaragüense mantiene opiniones divididas sobre el diálogo. El parlamentario oficialista Wálmaro Gutiérrez dijo confiar en que el diálogo “sea para el bien de los nicaragüenses” .

Pero la teóloga Michelle Najlis dijo a The Associated Press: “Para mí es una trampa porque el gobierno que viola las leyes y que no respeta las libertades públicas, busca legitimarse con este encuentro con los obispos” .

Por su parte, el diputado opositor Alberto Lacayo se mostró escéptico pero sostuvo que “la esperanza es lo último que se pierde” .

Ortega ofreció dialogar con los obispos nicaragüenses a fines del año pasado en la sede de la Nunciatura Apostólica en Managua durante un almuerzo con motivo de la visita al país del enviado del papa Francisco, el cardenal dominicano Nicolás de Jesús López Rodríguez.

En noviembre del 2013 la Conferencia Episcopal criticó las reformas constitucionales que permiten la reelección indefinida de Ortega y expresó que se favorecía una perpetuación de un poder absoluto.

Esas críticas tienen antecedente en las elecciones municipales de 2008, cuando los obispos católicos coincidieron con la oposición y sectores de la sociedad civil en denunciar un fraude electoral para favorecer con alcaldías al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Ortega recibió el 3 de marzo en el aeropuerto de Managua al cardenal Brenes después que este fueinvestido por el papa Francisco en Roma. El gesto fue considerado, por sandinistas, opositores y organismos de la sociedad civil como un paso del gobernante en la búsqueda de un acercamiento a la Iglesia Católica.