14 abril, 2015

Washington. AFP. Hillary Clinton, candidata a la Casa Blanca y favorita para hacerse de la investidura demócrata, comenzó ayer su campaña electoral, en busca de ganarse el corazón de los estadounidenses.

Un día después de anunciar su candidatura por Internet , la ex primera dama, exsenadora y exsecretaria de Estado, de 67 años, se trasladó en una camioneta de Nueva York hacia Iowa, donde hoy tendrá su primer acto oficial de campaña: una mesa redonda sobre educación en la pequeña ciudad de Monticello.

Sin grandes discursos, Clinton, quien se prepara desde hace meses para las presidenciales, quiere mostrar que cree merecer la investidura y que no la considera ya adquirida, aunque sea la favorita, tras su derrota en las primarias del 2008 .

“Soy candidata a la Presidencia”, dijo Hillary en el video de poco más de dos minutos en el que lanzó su candidatura.

El tono de la campaña está dado en ese video : el clip está consagrado a la política económica y social, sin una palabra sobre política exterior, y se concentra en la clase media.

La grabación contrasta con su lanzamiento en el 2007, cuando Clinton habló de la guerra en Irak y de la imagen de Estados Unidos en el mundo. Ahora busca hablar en foros y mesas redondas de la educación, la salud y el poder adquisitivo.

Hillary Clinton, como secretaria de Estado norteamericana, llegó e n junio del 2011 al aeropuerto internacional de Lusaka, Zambia. | AP
Hillary Clinton, como secretaria de Estado norteamericana, llegó e n junio del 2011 al aeropuerto internacional de Lusaka, Zambia. | AP

Aunque el sábado el mandatario Barack Obama tuvo palabras elogiosas hacia Clinton e indicó que cree que “podría ser una excelente presidenta”, ayer su portavoz, Josh Earnest, manifestó que el presidente no dará un respaldo “automático” a la exsecretaria de Estado.

“Hay otras personas amigas del presidente que podrían decidir lanzarse a la carrera electoral”, subrayó Earnest ayer, ante periodistas. Además, señaló que de todas formas Obama y Clinton comparten “las mismas preocupaciones”.

Si bien es la amplia favorita dentro del Partido Demócrata, donde por ahora no tiene rival, tendrá que pelear por la victoria en las presidenciales del 2016.

Los sondeos le dan una pequeña ventaja sobre sus eventuales adversarios republicanos, pero las últimas encuestas muestran que tiene trabajo por hacer en estados importantes como Virginia, Iowa y Colorado.