'Me encantaría', contestó a publicista que organizó reunión con abogada

 11 julio
Donald Trump Jr. participó en un acto de campaña junto a su padre el 4 de noviembre en Gilbert, Arizona.
Donald Trump Jr. participó en un acto de campaña junto a su padre el 4 de noviembre en Gilbert, Arizona.

Washington

El hijo mayor del presidente estadounidense, Donald Trump, aceptó ávidamente la ayuda de lo que se le describió como un esfuerzo del Gobierno de Rusia con información perjudicial para la candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, de acuerdo con correos que dio a conocer el martes.

El intercambio de e-mails puestos en Twitter por el hijo mayor del presidente Donald Trump revela planes para un encuentro con una abogada del Gobierno ruso como "parte del apoyo de Rusia y su gobierno al señor Trump" . En una de sus respuestas a un publicista musical que organizaba la reunión, Trump Jr. dice que le "encantaría" saber más.

Trump Jr., quien tuvo gran participación en la campaña de su padre, dio a conocer los correos junto con un comunicado en el cual alegó que lo hacía "para ser totalmente transparente".

De acuerdo con los correos intercambiados con el publicista musical Rob Goldstone, se le indicó al joven Trump que el Gobierno ruso tenía información que podría "incriminar" a Clinton y sus tratos con Rusia.

Poco después de la publicación de los e-mails, el presidente Trump defendió a su hijo.

"Mi hijo es una persona de gran calidad y aplaudo su transparencia", expresó en un comunicado leído ante la prensa por la portavoz presidencial Sarah Huckabee Sanders. Remitió toda pregunta a los abogados que han sido contratados por el hijo del mandatario.

La explosiva revelación constituye un capítulo más en el interminable escándalo sobre el papel de Rusia en las elecciones presidenciales del año pasado, y que persiste como una pesada nube negra sobre la Casa Blanca.

El empresario Donald Trump Jr. decidió hacer públicos los correos electrónicos para salir al cruce de una serie de denuncias publicadas el fin de semana por el diario The New York Times, que reveló esa reunión.

Sin embargo, el gesto empeoró aún más la situación.

Colaboración de Rusia. Según los mensajes, el abogado Rob Goldstone informó el 3 de junio del 2016 al hijo del mandatario estadounidense que había personas en Rusia que tenían "documentos oficiales e información que podía comprometer a Hillary" y que ello podía ser "muy útil" para su padre.

Goldstone calificó la información "de muy alto nivel y muy sensible, pero es parte del apoyo de Rusia y de su gobierno al señor Trump".

Inicialmente, el hijo de Trump pretendía programar una entrevista telefónica, pero Goldstone le sugirió un contacto con el empresario ruso Aras Agalarov para definir los detalles del encuentro.

Finalmente, el 9 de junio se realizó la reunión con una abogada rusa en una oficina de la Torre Trump en Nueva York.

El empresario Jared Kushner, casado con una hija de Trump y convertido en consejero del mandatario, y Paul Manafort, quien en ese momento era el jefe de la campaña del magnate inmobiliario, también participaron del encuentro.

Trump Jr. explicó en Twitter que la abogada "no tenía información para proporcionar y quería hablar sobre la política de adopción" de niños rusos por parte de familias estadounidenses.

La abogada, Natalia Veselnitskaya, aseguró a la red estadounidense de TV MSNBC que ella nunca tuvo ninguna información comprometedora sobre Clinton y que ni siquiera sabía que sus interlocutores esperaban esos datos de ella.

Según su testimonio, Kushner se retiró de la reunión después de unos 10 minutos para no retornar, y Manafort permaneció todo el tiempo leyendo cosas en su teléfono celular.

"Nunca tuve ninguna información sensible sobre Hillary Clinton, ni nunca fue mi intención tenerla", aseguró por medio de un intérprete, para añadir que Trump Jr., Kushner y Manafort "posiblemente estaban buscando" esos datos.

Trump Jr. afirmó este martes que decidió divulgar los correos electrónicos que condujeron a la reunión para ser "totalmente transparente", aunque al mismo tiempo dejó en evidencia que accedió al encuentro en busca de informaciones para perjudicar a Clinton.

Frente a la revelación. Las reacciones no se hicieron esperar.

El influyente senador republicano Lindsey Graham declaró a CNN que Trump Jr. es "nuevo en la política" y que "no se puede permitir que un gobierno extranjero contacte una campaña y diga que quiere ayudar".

El episodio, agregó, "requerirá que muchas preguntas sean formuladas y respondidas".

El senador Tim Kaine, quien fue candidato a vicepresidente en la fórmula con Clinton, manifestó que el escándalo ha adquirido tal dimensión que ya podía llegar a un caso de traición.

"Creo que ya estamos mucho más allá de la obstrucción a la Justicia. Esto se está moviendo hacia el perjurio, el falso testimonio y hasta potencialmente la traición", consideró.

El vicepresidente Mike Pence rápidamente buscó distanciarse del escándalo.

Su portavoz, Marc Lotter, afirmó en Twitter que "no tuvo conocimiento de la reunión. Tampoco está concentrado en las historias sobre la campaña, especialmente aquellas que se refieren a un período anterior al momento en que él se sumó a la campaña".

Pesadilla constante. La interminable controversia sobre el papel de Rusia en la campaña electoral del 2016 representa un continuado dolor de cabeza para la Casa Blanca.

El general Michael Flynn perdió su cargo como asesor de Seguridad Nacional por haber ocultado a Pence sus contactos con diplomáticos rusos antes de asumir el poder.

Hasta el fiscal general y secretario de Justicia, Jeff Sessions, tuvo que recusarse de cualquier contacto con investigaciones sobre el asunto, a raíz de sus contactos con funcionarios rusos durante la campaña electoral.