Alrededor de 2.500 reses han muerto por desnutrición y unas 700.000 en peligro

 2 agosto, 2014

Boaco, Nicaragua. AFP. Carlos Román está preocupado y cansado porque desde hace tres meses no llueve en el noreste de Nicaragua y cada vez tiene que arrear más lejos el ganado para que beba agua de algún riachuelo y no muera de hambre a causa de la sequía que azota Centroamérica .

“Es cansado. Tengo que llevarlos hasta cinco kilómetros de distancia, porque aquí no hay agua”, dice Román con rostro enrojecido mientras avanza lentamente bajo un sol rechinante, arreando las reses sobre la planicie rocosa del lago artificial Las Canoas, que perdió la mitad de su caudal por la sequía.

Managua, Nicaragua
Managua, Nicaragua

“La mitad del lago (de 10 kilómetros de largo) está seco”, afirma Román, de 41 años, padre de cuatro hijos que mantiene de la venta de leche y cultivos, que este año perdió por falta de lluvias en Los Ventarrones, departamento de Boaco.

“Cuando el invierno es bueno, nosotros sembramos maíz y frijoles, pero ahora no hubo nada; comemos lo que podemos”, relató.

Boaco es uno de los diez departamentos nicaragüenses afectados por una sequía que golpea la región del Pacífico centroamericano, conocida como “el corredor seco”.

El corredor seco abarca 30% del territorio centroamericano, desde la provincia de Guanacaste, al noroeste de Costa Rica, hasta la franja del litoral pacífico de Guatemala, donde viven más de 10 millones de personas, según un estudio del 2013 elaborado por la FAO y la Fundación Acción Contra el Hambre .

Un poco más de la mitad de este corredor sufre los efectos de la sequía que amenaza la agricultura y la ganadería, lo que ha llevado a Honduras a declarar emergencia en 66 municipios y a Costa Rica en la provincia de Guanacaste.

Emergencia. Nicaragua, El Salvador y Guatemala destinaron fondos para ayudar al sector productivo y a las familias necesitadas.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la sequía en Centroamérica se vincula generalmente al fenómeno El Niño que ha golpeado al menos 10 veces la región en los últimos 60 años.

El presidente nicaragüense, Daniel Ortega, cree que la sequía “se va a manifestar con fuerza”.

En Nicaragua, la escasez de agua ha dejado los campos marchitos, ha exacerbado el calor, matado o debilitado a miles de reses, desabastecido de agua y encarecido la comida en muchas comunidades que intentan sobrevivir a la crisis.

Una vaca murió a causa de la sequía cerca del poblado de San Francisco Libre, Nicaragua. Unas 2.500 cabezas de ganado han perecido en ese país y 700.000 se encuentran en estado crítico por la falta de agua y de pastos. | AFP
Una vaca murió a causa de la sequía cerca del poblado de San Francisco Libre, Nicaragua. Unas 2.500 cabezas de ganado han perecido en ese país y 700.000 se encuentran en estado crítico por la falta de agua y de pastos. | AFP

Román asegura que si en los próximos meses no llueve, emigrará a Costa Rica o Panamá, porque “sin agua no hay vida” y la situación en Nicaragua es “crítica”.

Su comarca está cerca de Las Canoas, cerca de la cual viven más de 2.000 campesinos que antes usaban sus aguas para bañarse, lavar la ropa, los trastos de cocina, hidratar a los animales y pescar.

Ahora “tienen que caminar más de un kilómetro para abastecerse” de agua porque los pozos también se están secando y no hay redes de agua potable, dice Nelson Ramírez, de la comarca Santa Isabel.

Nicaragua, con la economía agrícola más vulnerable del área, es uno de los más afectados por la sequía, que abarca 100 de los 153 municipios. Aparte de más de 2.500 reses muertas por desnutrición, 700.000 están en “estado crítico” .

La crisis también pone en riesgo el acceso a alimentos en las comunidades, dijo Amanda Godínez, de San Roque, San Francisco Libre.