25 octubre, 2015
Trabajadores movilizaban el viernes cajas con papeletas para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de este domingo. | EFE
Trabajadores movilizaban el viernes cajas con papeletas para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de este domingo. | EFE

Ciudad de Guatemala. afp. Una campaña deslucida , que no logró entusiasmar a los votantes, llegó a su final. Este domingo, los guatemaltecos escogen a su futuro presidente entre el comediante derechista Jimmy Morales y la ex primera dama socialdemócrata Sandra Torres.

Los mitines y proselitismo llegaron formalmente a su fin.

El viernes aparecían en algunas calles avisos de Morales, como favorito para ganar la contienda, mientras que unos pocos anuncios de Torres recordaban a los votantes que durante su gestión como primera dama (2008-12), cuando se ocupó de los programas sociales del gobierno de su exesposo Álvaro Colom, la actual candidata actuó con hechos y no con palabras.

“Está como cuando la campaña apenas estaba comenzando; la gente no se ha motivado”, comentó Vinicio Ruiz, un vendedor ambulante de la capital.

Indignación. Las elecciones de Guatemala estuvieron marcadas por el escándalo de corrupción que provocó la renuncia del presidente Otto Pérez, el 2 setiembre, cuatro días antes de la primera ronda electoral.

La revelación del escándalo de cobro de sobornos para evadir impuestos aduaneros generó indignación en el país, y convirtió el combate a la corrupción en el tema central de la campaña.

Morales aseguró este sábado que, en caso de ser electo, pretende mantener a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), un órgano adscrito a la ONU que ayudó a la Fiscalía a destapar los últimos escándalos.

La Comisión “nos va a ayudar a luchar contra la corrupción, que ha sido nuestra promesa principal” en la campaña, declaró en conferencia de prensa.

Torres, por su parte, llamó a la unidad de todo el país al cerrar su campaña en una comunidad marginal de la capital: “Mi mensaje es para el pueblo, diciéndole que yo quiero gobernar haciendo un gobierno de unidad nacional para todos los guatemaltecos”.

Los cierres de campaña convocaron a pocos adeptos, muchos de ellos llevados por los partidos en autobuses alquilados, lejos de las multitudes que lograron reunir los cierres de campaña de elecciones pasadas.

Las encuestas de opinión dan a Morales como claro favorito para vencer el domingo, pese a que su partido derechista FCN-Nación es minoritario, con apenas 11 diputados en los 158 escaños del Congreso unicameral.

“Quien sea que gane va a tener un Congreso disperso, no hay bancada mayoritaria que pueda resolver por sí misma las cosas”, advirtió la analista política Carmen Aída Ibarra, directora de la organización Pro Justicia.

A su juicio, “tanto Torres como Morales van a tener que lidiar con una situación potencialmente explosiva en el Congreso, en un marco de mucha confrontación política”.

Para la analista, el gobierno que resulte electo tendrá que enfrentar la crisis de gobernabilidad que golpea a Guatemala desde abril, cuando la Fiscalía reveló la existencia de la red de defraudación aduanera, en una investigación apoyada por la Cicig.

Al mismo tiempo, Ibarra destacó que deberá ordenar las finanzas públicas y al mismo tiempo garantizar programas sociales dirigidos al 54% de los guatemaltecos que viven en la pobreza, de una población total de 15,8 millones.

Las urnas abrirán el domingo a las 7 a. m. y cerrarán 11 horas más tarde. La expectativa es que para las 9 p. m. ya haya una tendencia de ganador.