Conflicto armado se extendió por 12 años

 13 enero, 2014

San Salvador

El canciller salvadoreño, Jaime Miranda, participó en un acto conmemorativo del vigésimo segundo aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz que acabaron con la guerra civil que sufrió el país entre 1980 y 1992.
El canciller salvadoreño, Jaime Miranda, participó en un acto conmemorativo del vigésimo segundo aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz que acabaron con la guerra civil que sufrió el país entre 1980 y 1992.

El Gobierno de El Salvador conmemoró el vigésimo segundo aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz que acabaron con la guerra civil que sufrió el país entre 1980 y 1992.

Los Acuerdos de Paz fueron firmados el 16 de enero de 1992 en México por representantes del Estado salvadoreño y de la entonces guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), hoy el partido en el poder.

La Cancillería salvadoreña celebró un acto conmemorativo en la Plaza de Banderas de dicha institución, al que asistieron funcionarios y diplomáticos.

En su discurso, el canciller, Jaime Miranda, destacó que dichos Acuerdos fueron el punto de partida de la época de consolidación democrática más importante que ha tenido el país.

“Los Acuerdos sentaron las bases de nuestro actual sistema democrático, que nos ha permitido gozar de libertades fundamentales que hace dos décadas eran impensables para la mayoría de salvadoreños”, remarcó Miranda.

El ministro salvadoreño subrayó que con los acuerdos de paz se ampliaron de forma significativa los espacios para la participación política.

Esa apertura, añadió, hizo posible que todas las corrientes de pensamiento pudieran actuar de forma legal y abierta en el país.

Asimismo, dijo que se terminó una época de militarismo, dictadura y abuso de los derechos humanos que caracterizaron al país en buena parte del siglo pasado.

“En esta conmemoración se han mezclado el dolor con el recuerdo de tantos salvadoreños que entregaron su vida para conquistar la paz, la democracia y la esperanza”, recordó.

El funcionario espera que estos legados se consoliden y que sean justamente valorados y retomados por las nuevas generaciones.

La guerra civil salvadoreña dejó unos 75.000 muertos, 8.000 heridos y 12.000 desaparecidos.