17 octubre
Iván Velásquez, titular de la Cicig, sería un funcionario incómodo para el gobierno de Jimmy Morales.
Iván Velásquez, titular de la Cicig, sería un funcionario incómodo para el gobierno de Jimmy Morales.

Ciudad de Guatemala

Guatemala renovó la visa de permanencia en el país del jefe de una misión de la ONU que apoya la lucha contra la corrupción y la impunidad, aunque le advirtió que debe "abstenerse" de intervenir en asuntos internos, informó este martes la Cancillería.

En una carta firmada por la vicecanciller Alicia Castillo, el exmagistrado colombiano Iván Velásquez fue notificado sobre la revalidación de la visa para permanecer en Guatemala, con la advertencia de "respetar" los asuntos internos del país centroamericano.

"Debo recordarle que los privilegios e inmunidades de que ha gozado en el país (...) no le eximen de la obligación de respetar la Constitución Política de la República de Guatemala y las leyes de Estado, así como de abstenerse de inmiscuirse en asuntos internos mientras se encuentre en territorio guatemalteco", señaló la misiva.

Velásquez fue declarado en agosto pasado no grato por el presidente Jimmy Morales, quien intentó expulsarlo del país al acusarlo de injerencia en temas internos, violación de la presunción de inocencia de imputados en casos de corrupción y sobrepasar sus funciones al frente de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig).

La orden de expulsión, frenada por la corte constitucional, llegó después de que la Fiscalía pidió retirar la inmunidad de Morales para investigarlo por sospechas de finanzas ilegales en el partido que lo llevó al poder en el 2015, el derechista FCN-Nación.

La petición para retirar los fueros se sustentó en una investigación apoyada por la Cicig, que dirige Velásquez.

El Congreso en dos votaciones no ha logrado los 105 votos de 158 diputados necesarios para quitar el blindaje presidencial que pondría a Morales ante la justicia.

Por su parte, el intento de expulsión provocó revuelo político en Guatemala con protestas callejeras para exigir la renuncia del presidente, quien llegó al poder en el 2015 con una campaña contra la corrupción.

Velásquez dirige desde el 2013 la Cicig, una misión de la ONU única en el mundo que funciona a solicitud del Gobierno guatemalteco para atacar a las redes ilegales incrustadas en el aparato estatal.

La Cicig cobró mayor relevancia hace dos años de la mano de Velásquez, al destapar una red que cobraba sobornos a empresarios en las aduanas y que le costó el puesto al entonces presidente Otto Pérez (2012-2015), quien renunció y ahora, en prisión preventiva, está a la espera que un juez decida si debe enfrentar juicio.