22 agosto, 2014

Ferguson, EE. UU. AP. El gobernador Jay Nixon ordenó ayer a la Guardia Nacional de Misuri que comience a retirarse de Ferguson, donde ha habido agitación nocturna desde que un policía blanco mató a balazos a un joven negro desarmado , hace casi dos semanas.

Desde la llegada de la Guardia , el lunes, comenzaron a ceder los disturbios en la pequeña sección de la ciudad, que fue el centro de los problemas nocturnos entre manifestantes y las autoridades. La noche más tranquila fue la del miércoles al jueves, cuando la Policía solo arrestó a un puñado de personas en la zona de protestas.

“Como seguimos viendo una mejoría, le he ordenado a la Guardia Nacional de Misuri que inicie un proceso sistemático de retiro de Ferguson”, puntualizó el gobernador en un comunicado.

Un pequeño grupo de manifestantes marchó anoche por una avenida de Ferguson, en protesta pacífica en contra de la muerte de Michael Brown. | AP
Un pequeño grupo de manifestantes marchó anoche por una avenida de Ferguson, en protesta pacífica en contra de la muerte de Michael Brown. | AP

Las manifestaciones comenzaron después de la muerte a tiros de Michael Brown –de 18 años–, el 9 de agosto. Las autoridades han arrestado a por lo menos 163 personas en el área de las protestas.

Datos proporcionados el jueves por el condado de San Luis mostraron que aunque la mayoría de los arrestados son residentes de Misuri, solo siete son de Ferguson, un suburbio de San Luis. La gran mayoría, 128 personas, fueron multados por no haberse dispersado cuando se les pidió. Veintiuno afrontan cargos de robo en propiedad ajena.

Mientras tanto, el fiscal Bob McCulloch, del condado de San Luis, reiteró que no tiene intenciones de retirarse del caso, y exhortó a Nixon a decidir de una vez por todas si actuará ante las exigencias de quienes piden que sea destituido.

Algunos ponen en tela de juicio la capacidad de McCulloch de ser imparcial porque su padre, su madre y otros familiares trabajaron para la Policía de la ciudad de San Luis. Su padre fue asesinado cuando acudió en respuesta a una llamada en la que había un sospechoso negro involucrado.

Nixon expresó esta semana que no le ha pedido a McCulloch que se recuse. Pero un asesor del fiscal, Ed Magee, manifestó que el gobernador “no ha tomado una postura definitiva al respecto”.

McCulloch pidió una decisión definitiva e indicó en un comunicado que Nixon debe “poner fin a esta distracción” o arriesgarse a una demora en la solución de la pesquisa.

Un vocero de Nixon no devolvió de inmediato un mensaje en el que se solicitaban sus comentarios.

Las autoridades federales lanzaron una investigación independiente de la muerte de Brown y la senadora federal Claire McCaskill dijo a The Associated Press que toda la evidencia física del caso se enviaría por avión el jueves desde San Luis al laboratorio forense del FBI en Quantico, Virginia.

“Lo único que se tiene para verificar la credibilidad de los testigos en un incidente de este tipo es la evidencia física”, declaró McCaskill. “Espero que la evidencia forense sea clara y ofrezca más información sobre los hechos”.