Mínima ventaja de 0,22 puntos a favor de la izquierda tiene en vilo a la población

 11 marzo, 2014

San Salvador. AFP y AP. El exguerrillero de izquierda Salvador Sánchez Cerén se mostró ayer confiado en que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) confirmará su triunfo en las elecciones del domingo en El Salvador, mientras el opositor derechista Norman Quijano insistió en que es el presidente electo y pidió el conteo manual de votos.

“Estamos felices y alegres, comprometidos con el país porque no tenemos ninguna duda de que se van a reafirmar los resultados del conteo preliminar”, declaró el candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, gobernante).

Poco después, en su cuenta de Twitter, Quijano, de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, oposición), pidió el “conteo voto por voto” de los resultados. “En nuestro conteo yo salgo como presidente electo”, escribió.

Sánchez Cerén supera con 50,11% a Quijano, que obtuvo el 49,89% , según el escrutinio de casi el 100% de las mesas.

Ante la diferencia de solo 6.634 votos, el Tribunal Supremo Electoral (TSE)decidió no proclamar ganador y se dispone a iniciar hoy la revisión manual de las actas electorales, que espera tener lista más tardar el viernes.

“Estamos ante un evento electoral en donde absolutamente todos los datos son verificables y eso nos asegura una elección creíble, transparente, segura, legítima y legal”, aseguró el presidente del TSE, Eugenio Chicas.

Votación reñidísima
Votación reñidísima

Empero, Quijano ha expresado claros cuestionamientos a la actuación del Tribunal. El domingo acusó a este órgano de fraguar un fraude en el procesamiento de las actas electorales.

“Ya sabíamos que teníamos un Tribunal Supremo Electoral nada confiable (...); sabíamos que tenían la tabla inclinada a favor del Farabundo Martí ” , dijo Quijano. “No vamos a permitir fraudes al estilo chavista como en Venezuela. Aquí estamos en El Salvador. Tenemos nuestros propios recuentos que establecen con claridad que hemos ganado” .

Estados Unidos pidió en un comunicado a ambas fuerzas políticas ajustarse a las leyes electorales para lograr “una conclusión pacífica” del proceso y a los salvadoreños “paciencia” en espera de los resultados definitivos.

En el mismo sentido se pronunció la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), que además resaltó la tranquilidad y el espíritu cívico que imperaron en la votación.

Cierre inesperado. El estrecho margen es totalmente sorpresivo pues las encuestas vaticinaban una victoria del excomandante rebelde, de 69 años, con una ventaja de al menos diez puntos sobre Quijano, alcalde capitalino y férreo anticomunista, de 67 años.

Sánchez Cerén, actual vicepresidente, ganó la primera ronda del 2 de febrero con 48,9% contra 38,9% de Quijano. Se necesitaba el 50% más uno de los sufragios para evitar la segunda vuelta.

Si se confirma el triunfo de Sánchez, deberá dialogar con distintos sectores para desmontar la polarización y lograr la gobernabilidad.

“Desde ya invitamos al Partido Arena para que declaradas estas elecciones nos pongamos a trabajar juntos para que podamos construir una agenda de nación”, expresó Sánchez en tono conciliador.

Salvador Sánchez Cerén expresó ayer, en conferencia de prensa, su confianza de que el recuento de actas electorales ratificará su victoria.
Salvador Sánchez Cerén expresó ayer, en conferencia de prensa, su confianza de que el recuento de actas electorales ratificará su victoria.

Sin embargo, el analista Salvador Samayoa afirmó que “el FMLN ha estado tratando de aniquilar a Arena y Arena tratando de aniquilar al Frente “. Agregó: “Es el momento que nos entendamos para sacar adelante el país".

Para el analista Mauricio Choussy, El Salvador está ante “una izquierda más moderna con una derecha más moderna (...). Sin lugar a dudas el país lo requiere”.

Al asumir el 1.° de junio, el sustituto del mandatario Mauricio Funes deberá enfrentarse con el problema de las violentas pandillas que siguen cometiendo delitos como extorsiones, aunque mantienen una tregua que el domingo cumplió dos años y que redujo de 14 a 6,8 los homicidios diarios.

En El Salvador, unos 10.000 pandilleros están en las cárceles y otros 50.000, en las calles.