6 noviembre, 2016
Pensilvania, Michigan, Carolina del Norte, Ohio, Nuevo Hampshire... Hillary Clinton y Donald Trump se desplazaron el viernes de una ciudad a otra, de un estado a otro en una caza de votos sin pausa. Los sondeos de intención de voto muestran una lucha muy cerrada enter ambos candidatos.
Pensilvania, Michigan, Carolina del Norte, Ohio, Nuevo Hampshire... Hillary Clinton y Donald Trump se desplazaron el viernes de una ciudad a otra, de un estado a otro en una caza de votos sin pausa. Los sondeos de intención de voto muestran una lucha muy cerrada enter ambos candidatos.

Washington

La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) decidió mantener su recomendación de no demandar a Hillary Clinton por el caso de los correos electrónicos enviados desde un servidor privado cuando era secretaria de Estado, anunció el domingo un legislador.

En una carta a varios legisladores, el director del FBI, James Comey, informó de que la revisión de nuevos correos hallados hace una semana no modificó la decisión que la entidad tomó en julio de este año, de no presentar cargos formales contra Clinton por este episodio.

"Sobre la base de nuestra revisión, no hemos modificado las conclusiones que ya expresamos en julio con relación a la secretaria Clinton", comunicó Comey al grupo de legisladores.

Nota del editor: información actualizada a las 3:15 p. m.

Este anuncio favorable a la candidata demócrata, enviado en una carta del FBI a los parlamentarios, podría darle un empuje a Clinton a 48 horas de los comicios estadounidenses.

Instantes después de conocerse la carta de Comey a los legisladores, Jennifer Palmieri, responsable de comunicaciones de la campaña de Clinton, celebró la decisión.

"Nos congratulamos que este asunto se haya resuelto", dijo Palmieri en un breve encuentro con periodistas.

El 28 de octubre, en una carta similar al mismo grupo de legisladores, Comey había provocado un enorme terremoto político en medio de la campaña, al anunciar que el FBI había hallado nuevos mensajes electrónicos y que los peritos investigarían si habían pasado por el servidor privado que Clinton mantuvo cuando era Secretaria de Estado.

Ese anuncio literalmente cayó como una verdadera bomba y obligó a Clinton y a su equipo de campaña a pasar varios días dando explicaciones sobre un escándalo que parecía una cosa del pasado.

El caso tuvo ramificaciones incluso en las relaciones del FBI con el Departamento de Justicia (del que depende orgánicamente). La prensa local reportó que el anuncio de Comey había generado enormes tensiones en la relación entre el FBI y la autoridades de justicia.