19 mayo
El presidente Donald Trump salía el viernes del Salón Oval de la Casa Blanca, listo para iniciar su primer viaje al exterior.
El presidente Donald Trump salía el viernes del Salón Oval de la Casa Blanca, listo para iniciar su primer viaje al exterior.

Washington

La investigación del FBI sobre los vínculos entre el equipo de campaña de Donald Trump y Rusia apunta a un alto funcionario actualmente en la Casa Blanca, asesor "cercano" del presidente estadounidense, informó este viernes el diario The Washington Post.

El nombre de esa persona no fue divulgado por las fuentes del diario, pero la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) lo considera un testigo importante, de acuerdo con el rotativo.

Ya se sabía que exconsejeros de Trump estaban en la mira de los investigadores, fundamentalmente el exasesor en seguridad nacional Michael Flynn y el exdirector de campaña Paul Manafort.

La Casa Blanca predijo el viernes que la investigación, confiada desde el miércoles a un fiscal especial, Robert Mueller, probará los dichos del actual mandatario, según declaró Sean Spicer, portavoz oficial.

Trump acababa de despegar hacia Arabia Saudí cuando el artículo de The Washington Post fue publicado.

Comey estaba 'chiflado'. The New York Times reveló a su vez, este mismo viernes, que Trump había calificado el 10 de mayo de "loco" al exdirector del FBI James Comey, un día después de haberlo despedido, durante un encuentro con el canciller ruso, Serguéi Lavrov, en el Salón Oval.

"Acabo de echar al jefe del FBI, estaba loco, completamente chiflado", habría dicho Trump al diplomático, según un informe oficial sobre la reunión redactado por la Casa Blanca y que fue leído ese periódico.

"Estuve bajo fuerte presión a causa de Rusia. Ya disminuyó", habría agregado Trump, una frase que estaría contradiciendo las afirmaciones de la Casa Blanca según las cuales el despido del director del FBI no tenía por objeto dificultar las investigaciones sobre los lazos con Moscú.

Sean Spicer explicó el viernes que James Comey representaba, para Donald Trump, un obstáculo a mejorar los vínculos con Rusia.

"Al buscar concitar la atención y politizar la investigación sobre las actuaciones de Rusia, James Comey generó una presión inútil sobre nuestra capacidad para discutir y negociar con Rusia", alegó Spicer.