López nunca fue sentenciado debido a sus problemas de salud

 18 octubre, 2015

Guatemala

El general retirado Héctor Mario López Fuentes, acusado de participar en actos de genocidio en Guatemala en la década de los ochenta, falleció este domingo a los 85 años de causas naturales, informó una fuente oficial.

Indígenas ixiles ayer en el tribunal que decidió el juicio. | AFP
Indígenas ixiles ayer en el tribunal que decidió el juicio. | AFP

Según el portavoz del Sistema Penitenciario, Rudy Esquivel, López murió en el Centro Médico Militar en el que había sido internado en junio de 2011.

La fuente se limitó a explicar a periodistas que el exjefe del Estado Mayor de la Defensa del exdictador el también general retirado José Efraín Ríos Montt (1982-1983) falleció de causas naturales en horas de la tarde.

López Fuentes fue detenido el 17 de junio de 2011 por las fuerzas de seguridad por cargos de genocidio perpetrados a principios de la década de los ochenta, pero no acabó en el banquillo de los acusados debido a sus problemas de salud.

Según Esquivel, el militar sólo estuvo 16 días detenido en el cuartel Mariscal Zavala, en la periferia norte de la capital, y luego fue trasladado al centro médico por orden de un juez.

El 6 de julio de 2012 el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) le declaró incapacitado mental y físicamente para enfrentar un juicio oral y público por genocidio.

El Ministerio Público (MP) lo acusó en 2011 de ser el supuesto autor intelectual de las matanzas de indígenas ixiles en el departamento noroccidental de Quiché.

Ríos Montt fue juzgado en 2013 por el asesinato de 1.771 ixiles y condenado a 80 años de cárcel el 10 de mayo de ese año, pero diez días después por errores en el proceso la Corte de Constitucionalidad (CC) , la máxima instancia jurídica de Guatemala, anuló la condena.

El exjefe de Estado también se encuentra enfermo y ha sido declarado por el Inacif incapacitado para afrontar otro juicio por genocidio.

Sin embargo, en 2016 enfrentará un juicio especial para la aplicación exclusiva de medidas de seguridad y corrección, que consiste en celebrar las audiencias a puerta cerrada sin la presencia de medios de comunicación debido a su estado de salud.