4 julio, 2014

Chimaltenango, Guatemala

El Tribunal de Sentencia de Chimaltenango condenó a 90 años de prisión Fermín Felipe Solano Barrillas, primer y único exguerrillero acusado por la masacre de 22 campesinos durante la guerra civil de Guatemala.

El tribunal dijo que el acusado participó y ordenó las muertes de los labriegos por lo que habría cometido asesinato en forma continuada y delitos de lesa humanidad.

“Quiere sentar un precedente jurídico a fin de evitar que no se repitan estos hechos que afectan la dignidad humana” , dijo el tribunal.

En la audiencia previa por la mañana, Solano Barrillas se declaró inocente ante el tribunal. “Yo al tribunal le pido mi libertad. Soy inocente”, manifestó ante los jueces.

El exguerrillero Fermín Solano Barillas poco antes de ingresar el viernes a la audiencia judicial en Chimaltenango, Guatemala.
El exguerrillero Fermín Solano Barillas poco antes de ingresar el viernes a la audiencia judicial en Chimaltenango, Guatemala.

El exguerrillero, que padece de diabetes según su esposa Dolores Can, escuchó el fallo del tribunal con semblante tranquilo. Antes de la lectura del fallo, la esposa y familiares de Solano oraron dentro de la sala judicial.

La llamada masacre de El Aguacate de campesinos colaboradores del Ejército ocurrió entre el 22 y 26 de noviembre de 1988 en la aldea ese nombre, del municipio de San Andrés Itzapa, departamento de Chimaltenango, a 60 kilómetros al este de la capital.

Según el tribunal, por testimonios de sus exsuperiores dentro de la organización guerrillera, se acreditó que Solano perteneció al frente Javier Tambriz de la Organización del Pueblo en Armas (ORPA), una de las cuatro organizaciones guerrillera que libró una guerra de 36 años con el Ejército de Guatemala.

La Fiscalía pidió al tribunal 690 años de prisión, 30 años por 22 muertes y 30 años más por delitos de lesa humanidad, por las torturas que habrían sufrido las víctimas.

Un informe de Naciones Unidas reportó que el conflicto guatemalteco dejó 245.000 muertos y desaparecidos.