15 noviembre, 2014

Washington. EFE. Estados Unidos y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) expresaron ayer su respaldo al plan de Honduras, Guatemala y El Salvador para atraer inversiones a la región y atajar sus problemas estructurales, con el fin de evitar que sus ciudadanos se sientan forzados a emigrar .

El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, instaron a la comunidad internacional y al sector privado a aportar fondos y asistencia técnica para el éxito del plan regional, elaborado conjuntamente por los tres países del triángulo norte de Centroamérica y presentado el viernes en Washington.

“Siempre que haya voluntad política (en Honduras, Guatemala y El Salvador), Estados Unidos estará preparado para trabajar con estos países para lograr avances que beneficiarán a todo el hemisferio”, afirmó Biden durante una conferencia en el BID.

Los presidentes de Guatemala, Otto Pérez Molina; Honduras, Juan Orlando Hernández, y El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, presentaron el proyecto Plan de la alianza para la prosperidad del Triángulo del Norte.

Hernández confió en que, con “trabajo y voluntad política”, en “unos cinco o seis años” los presidentes del triángulo norte puedan decir a su pueblo que han “cumplido” con el plan.

Migrantes de Honduras y El Salvador detenidos en Texas. | AP
Migrantes de Honduras y El Salvador detenidos en Texas. | AP

Para ello, los tres presidentes solicitaron al BID la creación de una “secretaría técnica” que asista a los tres países en la implementación del plan.

Biden, Moreno y los tres presidentes centroamericanos recordaron el ejemplo del Plan Colombia , que la pasada década permitió a ese país reducir sustancialmente los niveles de violencia e impulsar su economía.

Biden aseguró que no ve “ninguna razón por la que Centroamérica no pueda convertirse en la próxima gran historia de éxito en el hemisferio”, como lo fue Colombia hace unos años.

Sin embargo, advirtió: “Pero ninguna cantidad de asistencia financiera va a resolver este problema. El ingrediente clave no es el dinero, sino la voluntad política para tomar algunas decisiones extremadamente difíciles en esos países”.

En ese sentido, instó a lograr más avances para “combatir la corrupción, asegurar que los crímenes se investigan y castigan, que los tribunales son justos”, y opinó que hay “necesidad de cambiar” el hecho de que Centroamérica “tiene una de las tasas impositivas efectivas más bajas en el mundo”.

Pidió además a los líderes empresariales del Istmo que “inviertan más” en sus propios países, “en lugar de enviar el dinero al extranjero”, y consideró que el sector privado tiene un papel importante que desempeñar.

Asimismo, dijo que “México y Colombia siguen siendo motores de crecimiento económico y energía” en la región, por lo que “pueden ayudar a proporcionar a Centroamérica electricidad más asequible”; mientras que Europa “puede aportar experiencia técnica y asistencia financiera”.

EE.UU. solicitó hace unos meses al Congreso $300 millones más para Centroamérica –que aún no han sido aprobados– y, según prometió ayer Biden, está dispuesto a pedir más fondos en el próximo año fiscal.

El vicepresidente también recordó la crisis provocada por la llegada de más de 68.000 menores a Estados Unidos en el último año, la mayoría procedentes del triángulo norte de Centroamérica.

Al respecto, anunció que, a partir de diciembre, el Gobierno estadounidense permitirá a menores de El Salvador, Guatemala y Honduras con un familiar legal en EE. UU. tramitar la petición de refugio o un permiso de estancia en oficinas en su propio país.

Eso supondrá una alternativa “segura y legal al peligroso viaje que algunos empiezan pero nunca terminan”, indicó Biden.

Por su parte, el presidente del BID indicó que el plan presentado por los presidentes puede deparar beneficios “a toda Latinoamérica”, pero “requerirá inversiones y sacrificios muy sustanciales del sector privado”.

El plan presentado ayer tiene cuatro líneas estratégicas: dinamizar el sector productivo, desarrollar el capital humano, mejorar la seguridad ciudadana y el acceso a la Justicia, y fortalecer las instituciones.