Según las primeras hipótesis de las autoridades, la causa del ataque sería la rivalidad entre las pandillas Mara 18 (M-18) y la Mara Salvatrucha (M-S)

 10 agosto, 2014

Tegucigalpa

Al menos ocho personas murieron, incluidos dos menores, y otras siete resultaron heridas, a consecuencia de un ataque armado la noche de este sábado entre pandilleros en Tegucigalpa, y las autoridades ofrecieron hoy una recompensa de 25.000 lempiras (unos 1.180 dólares) por información de los involucrados en el crimen.

El titular de la Dirección de Investigación Criminal de la Policía hondureña, Leandro Osorio, dijo que al parecer siete pandilleros armados entraron anoche en un establecimiento de venta de bebidas en la colonia Las Torres de Tegucigalpa y sin mediar palabra dispararon contra las personas que estaban en el lugar.

Según las primeras hipótesis de las autoridades, la causa del ataque sería la rivalidad entre las pandillas Mara 18 (M-18) y la Mara Salvatrucha (M-S), indicó Osorio en declaraciones a Radio América de la capital hondureña.

El jefe policial no precisó si los fallecidos y los lesionados son integrantes de algunas de las dos pandillas.

Cuatro de las víctimas murieron en el lugar del ataque, tres camino hacia el Hospital Escuela de la capital hondureña y otro falleció esta madrugada mientras recibía atención médica, según autoridades hondureñas.

Seis de las víctimas fueron identificadas como Lorenzo Lozano Lara, Óscar Sánchez Rodas, ambos de 51 años, Héctor y su hermano Maikel Álvarez Pineda, de 14 y 11 años, respectivamente, Pedro Andino García, de 32, y José Alonso Betancourt, de 22.

Los lesionados, incluida la propietaria del establecimiento, identificada como Estela Caballero, reciben asistencia médica en el Hospital Escuela, según la fuente, que no ahondó sobre la gravedad de sus heridas.

La Policía hondureña ofreció este domingo una recompensa de unos 1.180 dólares por información sobre cada uno de los supuestos pandilleros involucrados en el múltiple crimen, indicó Osorio.

A diario se registra en Honduras un promedio de 15 asesinatos, según autoridades locales, que atribuyen buena parte de la violencia que vive el país al narcotráfico y las pandillas.