Diferencia entre candidatos del FMLN y Arena es solo de 0,26 puntos

 10 marzo, 2014

San Salvador AP, AFP, redacción El izquierdista Salvador Sánchez Cerén y el derechista Norman Quijano concluyeron este domingo el proceso electoral de segunda ronda en El Salvador con una diferencia que no alcanza el punto porcentual, lo cual impidió al Tribunal Supremo Electoral (TSE) declarar ganador.

Con el 97,60% de los votos escrutados, Sánchez mantenía anoche una estrecha ventaja, de apenas 0,26% sobre Quijano, según datos preliminares divulgados por el TSE en su página web.

Sánchez sumaba el 50,13% de los sufragios contabilizados y Quijano, el 49,87%.

Ante esta inesperada situación, el Tribunal prohibió a los partidos políticos que se declarasen vencedores y dijo que el conteo final de votos, que se inicia hoy lunes, determinará al ganador de la elección.

“Este Tribunal recomienda y ordena que ningún partido se declare ganador ante un resultado tan estrecho que se dirimirá únicamente en el escrutinio final. Es muy estrecha la distancia y por eso pedimos prudencia”, dijo el presidente del Tribunal, Eugenio Chicas, en cadena nacional de radio y televisión.

“Casi hemos concluido el proceso de escrutinio; la mayoría de actas han sido transmitidas, pero la diferencia es muy estrecha y por eso insistimos en la prudencia; vamos al escrutinio definitivo; arranca el día de mañana (hoy)”, agregó.

Ganará el candidato que obtenga más votos.

Ganadores. No obstante, el llamado del TSE llegó tarde. Los dos partidos contendientes, el gobernante e izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), con Sánchez Cerén como candidato, y la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), partido de Quijano, se declararon ganadores del proceso.

“El pueblo salvadoreño ha decidido. Estamos convocando a todos a que vayamos a celebrar esta elección”, declaró el secretario general del FMLN, Medardo González.

Un poco antes, el presidente de Arena, Jorge Velado, afirmó que “con los datos publicados” por el TSE y con su propio conteo, Quijano ganaba. “Con el más alto grado de precisión podemos decirles que hemos logrado un triunfo para el pueblo salvadoreño”, dijo.

Horas más tarde, Quijano acusó a la izquierda gobernante en El Salvador de orquestar “un fraude” con las autoridades electorales, tras rechazar los resultados que dan una mínima ventaja a Sánchez Cerén.

Quijano, un odontólogo de 67 años de edad, se propuso devolver a Arena al poder que ejerció desde 1989 hasta que perdió en 2009 frente a un FMLN que postuló a un candidato moderado, el periodista Mauricio Funes.

Funes estaba confiado en que los votantes confirmarían el resultado de la primera ronda del 2 de febrero, cuando Sánchez Cerén ganó a Quijano con 48,9% contra 38,9%, pero sin lograr el 50% más uno que evitaba el balotaje.

La jornada de votación, a la que fueron convocados 4,9 millones de electores, se vivió en calma y con entusiasmo.

Grandes tareas. Medardo Montes, pequeño empresario de 37 años, enumeró las tareas del nuevo Gobierno: “Que combata la corrupción y la inseguridad que tanto agobia a la gente, cree oportunidades de estudio y empleo, y mejore las condiciones de vida”.

Al asumir el 1.° de junio, el nuevo presidente deberá tratar el problema de las violentas pandillas, que mantienen una tregua que ayer cumplió dos años y mediante la cual se redujo de 14 a 6,8 los homicidios diarios.