Como era de esperar, las acciones del gobierno de Obama no fueron bien recibidas por los republicanos

 22 septiembre, 2014

Washington

Las medidas suponen un avance en la restricción de las creativas técnicas empleadas para evitar el pago de impuestos, anunció el secretario del Tesoro, Jack Lew.
Las medidas suponen un avance en la restricción de las creativas técnicas empleadas para evitar el pago de impuestos, anunció el secretario del Tesoro, Jack Lew.

El Gobierno estadounidense anunció este lunes un paquete de medidas para reducir las posibilidades de que las grandes empresas esquiven el pago de impuestos en el país con "inversiones fiscales", por las que adquieren compañías extranjeras en busca de condiciones más favorables.

Las medidas anunciadas por el Tesoro se enfocan en las estrategias financieras de algunas grandes empresas para declarar sus ingresos en regímenes fiscales con menores impuestos corporativos, una vez que han trasladado su sede corporativa a jurisdicciones fuera de Estados Unidos.

"Estas primeras medidas concretas suponen un sustancial avance en la restricción de las creativas técnicas empleadas para evitar el pago de impuestos, tanto en términos de reducir significativamente los beneficios económicos de las inversiones como, cuando sea posible, impedirlas", afirmó en un comunicado el secretario del Tesoro, Jack Lew.

Entre ellas, figuran aumentar los límites para permitir que las empresas trasladen gran parte de sus divisiones fuera de Estados Unidos u opten por ceder el control de sus actividades en el extranjero a sus filiales, con el objetivo de no pagar sus beneficios en el país.

La Administración del presidente Barack Obama ha criticado la tendencia creciente por parte de grandes compañías de realizar este tipo de acciones.

En los últimos meses varias empresas como la de instrumental médico Medtronic y la de alimentación Chiquita optaron por esta táctica y establecieron su sede fiscal en Irlanda, tras sendas adquisiciones de empresas locales.

Y hace unas semanas, la icónica compañía de comida rápida Burger King, hasta ahora con sede en Miami, anunció el acuerdo para adquirir la empresa de cafeterías Tim Hortons de Canadá, lo que le permitirá instalar su sede fiscal al otro lado de la frontera.

Pese a las medidas anunciadas, el propio Gobierno estadounidense reconoce que no podrá frenar este tipo de actividades sin una reforma integral del sistema tributario, algo que solo puede llevar a cabo en el Congreso.

"Aunque no hay sustituto posible para la acción en el Congreso, mi Administración actuará donde pueda para proteger los avances que el pueblo estadounidense ha trabajado tanto para conseguir", dijo Obama, al instar a los legisladores a actuar.

Como era de esperar, estas acciones, que solo tendrán efecto sobre operaciones a partir de septiembre de este año, y no en retroactivo como pedían algunos legisladores demócratas, no fueron bien recibidas por los republicanos, que controlan la Cámara de Representantes.

Poco después del anuncio del Tesoro, el presidente de la Cámara, John Boehner, criticó que Estados Unidos tenga la tasa corporativa más alta del mundo desarrollado, actualmente en torno al 35%, y subrayó que la respuesta pasa por "simplificar el sistema fiscal".