Colegialas de 14 años están hospitalizadas y se recuperan de operación tras recibir disparos en la cabeza

 25 octubre, 2014

Los Ángeles

Dos mujeres de 14 años luchan entre la vida y la muerte este sábado tras el tiroteo de ayer en su escuela secundaria cerca de Seattle, Estados Unidos, en el que murieron dos personas, incluido el atacante, y otras cuatro resultaron heridas.

Las dos estudiantes recibieron disparos en la cabeza y fueron operadas. "Los tres próximos días serán cruciales", declaró Joanne Roberts, médica del Providence Regional Medical Center, ubicado unos 50 kilómetros al norte de Seattle y donde las pacientes fueron hospitalizadas.

Otros dos alumnos resultaron heridos durante el tiroteo, uno en la cabeza que ahora se encuentra en estado crítico y otro, de 15 años, en la mandíbula y que está en estado grave.

Ambos están hospitalizados en otro centro de la zona, el Harborview Medical Center.

Los hermanos Wyatt and Noah Langstraat se abrazan a su madre luego del tiroteo de esta mañana en una escuela secundaria en Seattle.
Los hermanos Wyatt and Noah Langstraat se abrazan a su madre luego del tiroteo de esta mañana en una escuela secundaria en Seattle.

Los disparos fueron perpetrados por un estudiante identificado como Jaylen Ray Fryberg, un joven de origen amerindio que sus amigos describían como gentil y popular y que era una de las estrellas del equipo de fútbol del colegio Marysville-Pilchuck, situado en el estado de Washington, en el noroeste de Estados Unidos.

El joven actuó solo y luego se suicidó con su arma, que había sido adquirida legalmente por su padre, según la cadena CNN.

Varios testigos indicaron que los disparos tuvieron lugar en la cafetería del colegio. Un alumno afirmó al Seattle Times que Jaylen Fryberg quería a una chica joven que no quería salir con él, y que formaba parte de las personas a las que disparó.

La Policía aún no dio declaraciones sobre la información, afirmando que se encuentra en el inicio de las investigaciones.

Como sucede tras cada tiroteo, se multiplicaron las voces en los medios y las redes sociales pidiendo mayores restricciones a la venta de armas de fuego.

Incluso el jefe de la Policía de Marysville se sublevó el viernes en una conferencia de prensa. "Es tiempo de que examinemos nuestros valores (...) Es tiempo de que actuemos", opinó.