Un sondeo de intención muestra pérdida de confianza en filas demócratas

 1 noviembre, 2016
El republicano Donald Trump hizo una parada el martes en una estación de servicio en Valley Forge, Pensilvania, para comprar unos 'snaks'.
El republicano Donald Trump hizo una parada el martes en una estación de servicio en Valley Forge, Pensilvania, para comprar unos 'snaks'.

Washington y Eau Claire, EE. UU.

El candidato presidencial republicano Donald Trump hizo este martes campaña en territorios tradicionalmente demócratas para mantener viva su esperanza de llegar a la Casa Blanca, apoyado en un sondeo de intención de voto que lo sitúa por delante de Hillary Clinton.

A su vez, Clinton retornó a hacer campaña en el estado de Florida, un territorio considerado fundamental para ganar las elecciones y donde los sondeos indican una disputa extremadamente ajustada con Trump.

Diversos modelos matemáticos utilizados para prever el resultado de las elecciones del 8 de noviembre aún le atribuyen a la exsecretaria de Estado el favoritismo general, aunque por un margen cada vez más estrecho.

El sitio web especializado FiveThirtyEight indicó este martes que las probabilidades de una victoria de Clinton son de 73,6%, contra 26,3% para Trump, pero hace dos semanas esa diferencia era de 88,1% contra 11,9%.

De igual forma, The New York Times atribuyó a Clinton probabilidades del 88% de ganar la Casa Blanca, contra 12% para Trump, aunque hace una semana la ventaja era de 93% a 7%.

Otra tendencia. Pero Trump recibió este martes una inesperada inyección de optimismo: un sondeo de la cadena ABC y el diario The Washington Post lo coloca por delante por apenas un punto porcentual, una ventaja inferior al margen de error de 2,5%, pero que refleja una nueva tendencia.

Más que la ventaja marginal de Trump, el sondeo ABC/WP puso en evidencia un verdadero desplome de la confianza entre los electores de Clinton.

Según esta encuesta, el 53% de los electores de Trump se dice "muy entusiasmado" con su candidatura, contra apenas 43% entre los electores de Clinton.

Hace apenas una semana, ese "entusiasmo" entre los electores de Clinton era de 51%, de forma que el estudio detectó un evidente enfriamiento entre sus seguidores.

Hillary Clinton dirigió el martes un mensaje a sus partidarios durante un acto proselitista en Sanford, Florida.
Hillary Clinton dirigió el martes un mensaje a sus partidarios durante un acto proselitista en Sanford, Florida.

"Wow, ahora lideramos la encuesta Washington Post por 46 a 45. Hemos subido 12 puntos, la mayoría antes del escándalo de Hillary", escribió Trump en Twitter, al aludir a la reapertura de la investigación sobre la mensajería electrónica de Clinton cuando era secretaria de Estado, anunciada el viernes por el FBI.

De inmediato, el mercado financiero estadounidense acusó el golpe y cerró con baja de 0,7%, mientras que el índice de volatilidad Vix (llamado el "índice del pánico") se disparó a su nivel más elevado desde que el Reino Unido decidió separarse de Europa.

"El mercado estima el costo de una probabilidad más reducida de una victoria de Clinton, pero aún no llegó al punto de estimar el costo de una victoria de Trump", explicó Karthik Sankaran, del Eurasia Group.

A pesar del sondeo, Trump y su equipo de campaña saben que para llegar a la Casa Blanca precisan vencer en por lo menos uno de los estados tradicionalmente demócratas, como los dos que visitó este martes, Pensilvania y Wisconsin.

"Nuestro plan para los impuestos incluye un recorte de 35% para las familias de clase media que tengan dos hijos. La clase media no ha sido respetada, eso se los puedo decir", afirmó Trump durante su acto en la localidad de King of Prussia, en Pensilvania.

En caso de llegar a la Casa Blanca, indicó , convocará a una sesión especial del Congreso para abolir el sistema, conocido en Estados Unidos como Obamacare.

Regreso a Florida. En tanto, Clinton visitó nuevamente Miami, donde retomó la retórica agresiva de meses atrás dirigida contra Trump.

En un acto en el condado de Dade, Clinton fue presentada por la venezolana-estadounidense Alicia Machado, ex-Miss Universo, quien en el pasado fue llamada "cerdita" y "mucama" por Trump.

"Esta es nuestra elección, latinos", manifestó o Machado.

En su mensaje a los electores, Clinton se mofó de Trump y de su retórica sexista. "¿Podemos tomarnos un minuto para reflexionar sobre el absurdo de que Donald Trump encuentre fallas en una Miss Universo?", preguntó.

"¿Y qué hay con nuestras hijas? ¿Qué pasa con su autoestima, con su autoconfianza?", continuó, alegando que en esta campaña Trump, al atacar mujeres, había "insultado a más de la mitad de la población".

Embrollo de los 'e-mails'. Para la exsecretaria de Estado, no obstante, la campaña ingresa en la última semana tal como comenzó en abril de 2015: bajo una nube de sospechas por utilizar un servidor privado de correo electrónico cuando dirigía la diplomacia estadounidense entre el 2009 y el 2013.

En estos momentos, los agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) examinan centenares de miles de correos electrónicos en busca de elementos que podrían incriminar a Hillary Clinton, en una investigación bajo una enorme presión que sume a los comicios en la incertidumbre.

¿Qué va a salir y sobre todo cuándo? La duda continuaba aumentando el martes sobre esas preguntas importantes, reforzando el ambiente febril.

Cuatro días después del anuncio del director del FBI, James Comey, el efecto de la bomba todavía no se ha apaciguado.

Del lado de la candidata demócrata, que un sondeo confiable revelara una disputa codo a codo con el candidato Donald Trump es una píldora difícil de tragar.

"Él (James Comey) amaga con que tiene algo de información," reclamó el jefe de la campaña de Clinton, Robby Mook.

"Descubrimos que ni siquiera tenía certeza de saber lo que era. Y el está saliendo y diciendo, bueno, tengo algo de información, podría ser importante, tal vez no. Podría ser pertinente", agregó.

La orden de investigación fue finalmente emitida en una situación de urgencia por las autoridades judiciales y los investigadores comenzaron su trabajo el domingo.

Ellos están respaldando los discos duros del ordenador portátil del exlegislador Anthony Weiner, exmarido de una cercana colaboradora de Clinton, Huma Abedin, que era utilizado por ambos.

Weiner está en la mira de la Policía federal acusado de haber enviado mensajes de carácter sexual a una menor de edad.

La computadora portátil contiene cientos de miles de correos, pero los investigadores del FBI se enfocan en los mensajes asociados a Huma Abedin, que pueden haber transitado por el servidor de Hillary Clinton.

Al igual que su mentora, Abedin recurrió a otras cuentas de correos aparte de su cuenta segura "state.gov", como "yahoo.com" y por supuesto una cuenta "clintonemail.com".

En concreto, frente a la gran cantidad de información para procesar el FBI utiliza un software de clasificación por medio de palabras claves y los datos en línea del remitente, destinatario y motivo del correo.