Cerca de 200.000 indocumentados cruzan anualmente la frontera de México para tratar de llegar a Estados Unidos

 13 junio, 2014

TUXTLA GUTIERREZ, México

Los centroamericanos toman altos riesgos en su paso por México hacia Estados Unidos, incluso son víctimas de robos, asaltos y extorsiones.
Los centroamericanos toman altos riesgos en su paso por México hacia Estados Unidos, incluso son víctimas de robos, asaltos y extorsiones.

Autoridades migratorias mexicanas detuvieron este viernes a 66 indocumentados centroamericanos, entre ellos 19 menores, en dos operativos efectuados en el estado de Chiapas, fronterizo con Guatemala, informaron las autoridades.

Un primer grupo de 38 inmigrantes fueron detenidos cuando el autobús en el que viajaban paró en un puesto de control situado en los límites entre los municipios de Pijijiapan y Tonalá, con costas en el Pacífico, informó la fiscalía de Chiapas.

Este grupo estaba conformado por 15 mujeres, de las cuales 6 eran niñas, y por 23 hombres, de los cuales 13 eran niños. algunos de los menores viajaban solos, indicó la dependencia.

El número de niños que emigran de sus países con la intención de llegar a Estados Unidos, cruzando el territorio mexicano sin la compañía de un adulto, se ha incrementado en los últimos años.

En 2013 las autoridades mexicanas deportaron a 8.577 menores, principalmente centroamericanos, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Migración.

Otro grupo de 28 centroamericanos indocumentados fueron localizados mediante una llamada anónima en un hotel del turístico municipio de San Cristóbal de las Casas, informó la policía de esa localidad.

Las autoridades no precisaron las nacionalidades de los inmigrantes, sin documentación.

Cerca de 200.000 extranjeros indocumentados cruzan anualmente la frontera de México para tratar de llegar a Estados Unidos, de los cuales unos 6.400 lo hacen cada mes sobre el peligroso tren de carga conocido como La Bestia.

La creciente llegada ilegal de menores de edad, decenas de miles en los últimos meses, a Estados Unidos ha puesto en alerta al gobierno en ese país, que dispuso una amplia gama de recursos para atenderlos en albergues e intentar detener el fenómeno.