2 mayo
El director ejecutivo de United Airlines, Óscar Muñoz, acompañado por otros altos dirigentes de la empresa, compareció el martes ante el Comité de Transporte e Infraestructura de la Cámara de Representantes.
El director ejecutivo de United Airlines, Óscar Muñoz, acompañado por otros altos dirigentes de la empresa, compareció el martes ante el Comité de Transporte e Infraestructura de la Cámara de Representantes.

Washington

Las cuatro grandes aerolíneas estadounidenses prometieron el martes en el Congreso reducir la sobreventa de billetes para así evitar incidentes como los ocurridos recientemente con pasajeros.

Directivos de United, American, Southwest y Alaska Airlines fueron convocados a una sesión en la Cámara de Representantes para discutir sobre la sobreventa de billetes, una práctica que genera trastornos a los usuarios.

"Aprovechen esta oportunidad (para corregir) porque si no lo hacen, nosotros vamos a ir y eso no les va a gustar a ustedes", dijo Ben Shuster, presidente del Comité de Transporte del la Cámara Baja.

El presidente de United, Óscar Muñoz, volvió a disculparse por el incidente ocurrido el 9 de abril, cuando el pasajero David Dao fue obligado a salir a la fuerza de un avión que iba a Chicago, para liberar un asiento en beneficio de la compañía.

"Me gustaría disculparme una vez más con el doctor Dao, con su familia, con cada persona del vuelo 3411, y todos nuestros clientes y empleados en todo el mundo", dijo Muñoz, que se refirió a este incidente como un "punto de inflexión" para la compañía.

El ejecutivo enumeró un listado de reformas, especialmente el aumento de $1.350 a $10.000 la cantidad máxima para compensar a un pasajero que tenga que ceder su asiento en un vuelo con exceso de reservas, así como una nueva capacitación para empleados.

En American Airlines, "nos fijamos límites", dijo -por su parte-, Kerry Philipovitch, director de atención a clientes. Igual que United, American se comprometió a no bajar a ningún pasajero contra su voluntad.

Los legisladores hablaron sobre los vuelos atestados, las confusas políticas de precios para las comida y equipaje, así como los excesivos pagos para los clientes que quieren cambiar sus vuelos.