22 mayo, 2014

San Salvador

 Imagen tomada del sitio web de la Policía Internacional (Interpol) que difunde en su lista de personas más buscadas al expresidente de El Salvador Francisco Flores.
Imagen tomada del sitio web de la Policía Internacional (Interpol) que difunde en su lista de personas más buscadas al expresidente de El Salvador Francisco Flores.

La Corte Suprema de Justicia (CSJ) de El Salvador aprobó este jueves pedir la extradición desde Panamá del expresidente prófugo Francisco Flores, acusado de corrupción, pese a que el Gobierno ha dicho que desconoce su paradero.

Con el voto de 12 de sus 15 magistrados, la CSJ aprobó la "petición activa" de extradición presentada el miércoles por el juez primero de Instrucción de San Salvador, Levis Orellana, para "ser dirigida por la vía diplomática a la autoridad competente de la República de Panamá", consignó el órgano de Justicia en un comunicado.

Las autoridades panameñas han negado en forma pública que Flores se encuentre en ese país, tal como indicaron versiones de prensa semanas atrás.

La extradición, según la CSJ, se fundamenta en el proceso penal instruido contra el exmandatario Flores "por los delitos de peculado, enriquecimiento ilícito y desobediencia a particulares en perjuicio de la administración pública".

Flores es requerido por la Justicia salvadoreña por la supuesta apropiación de 15 millones de dólares donados por Taiwán durante su gobierno (1999-2004). Desde comienzos de mayo se encuentra además en la lista de personas buscadas por la Interpol.

Aunque el pedido de extradición está dirigido a Panamá, el presidente salvadoreño, Mauricio Funes, admitió el pasado lunes que desconoce dónde se encuentra Flores.

La persecución de Flores por la vía judicial comenzó el 7 de mayo, cuando un tribunal de San Salvador ordenó su detención y decretó el embargo de varias casas, automóviles y lanchas de su propiedad.

El expresidente fue investigado tanto por el Congreso como por la Fiscalía a raíz de denuncias efectuadas por Funes en octubre del 2013, cuando reveló informes del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sobre giros sospechosos que Taiwan habría hecho a Flores por unos 10 millones de dólares, entre el 2003 y el 2004.