2 octubre, 2014

Washington. AFP. El creador de la primera pistola fabricada por una impresora 3D, presentó ayer, en Estados Unidos, otra máquina que puede producir la parte central metálica de un fusil de asalto, iniciativa que reaviva el debate sobre el control de armas.

Este inventor, Cody Wilson, que habita en Austin (Texas, centro-sur), recibió horas después, más de 40 órdenes de compra de esta máquina guiada por computadora, llamada Ghost Gunner (Pistolero fantasma), que su empresa Defense Distributed vende por Internet a $1.199.

“Yo diría que es una máquina de escritorio que puede modelar aluminio”, declaró Wilson.

“La programamos para que novatos puedan fabricar fusiles fácilmente”, manifestó.

La máquina puede fabricar precisamente la caja de un fusil de asalto tipo AR-15. Es el corazón del arma, que articula los elementos móviles como el cañón, el cargador, e incluso el seguro.

En Estados Unidos, donde la Constitución Política garantiza el derecho individual de portar armas, las cajas son las partes más reglamentadas del armamento de fuego, que lleva generalmente un número de serie.

Pero esta máquina permite a cualquier persona no identificada, fabricar en su casa la parte central de un fusil, a la que bastaría con poner un cañón, una culata y un cargador para tener un arma en condiciones de disparar.

Este invento podría reanudar el debate sobre el control de armas en Estados Unidos, donde sus partidarios abogan por la prohibición de las armas semiautomáticas, usadas en los más sangrientos ataques, como el de la escuela de Newtown (Connecticut, noreste) en el que murieron 20 niños.

Wilson precisó que su máquina, montada en Austin, comenzaría a ser distribuida hacia Navidad, pudiendo tomar pedidos para envíos fuera del país “en un par de días”.