13 febrero
Las autoridades liberaron unos 2.830 metros cúbicos de agua por segundo a través del desagüe principal, logrando un descenso de la reserva.
Las autoridades liberaron unos 2.830 metros cúbicos de agua por segundo a través del desagüe principal, logrando un descenso de la reserva.

San Francisco

Casi 200.000 personas fueron evacuadas este lunes en el norte de California ante el riego, ya reducido, de que una falla en una represa causara fuertes inundaciones.

El gobernador californiano Jerry Brown decretó un estado de emergencia para desplegar recursos a la zona afectada y el Pentágono dijo estar preparado para enviar tropas militares en caso que sea necesario.

El peligro por ahora parece haber cedido, aunque la orden de evacuación se mantiene, mientras las autoridades evalúan la solidez de los desagües de la represa de Oroville, la más alta del país y ubicada a 120 kilómetros al norte de San Francisco.

El nivel del embalse, que se había colmado tras varias semanas de fuertes precipitaciones, ha bajado su nivel, informaron las autoridades.

El riesgo no proviene de la propia represa, terminada en 1968 y sobre la que el departamento de Recursos Acuáticos de California dijo que no estaba en peligro de colapsar, sino del desagüe de emergencia que canaliza el exceso de agua.

Un enorme agujero se abrió en el desagüe principal de la represa la semana pasada, lo que el sábado obligó a las autoridades a activar por primera vez el desagüe de emergencia.

Pero el mismo empezó a erosionarse, amenazando con romperse y desviar el agua hacia las ciudades del valle aguas abajo, informaron medios estadounidenses.

Las autoridades liberaban 2.830 metros cúbicos de agua por segundo a través del desagüe principal, reduciendo el nivel del embalse el domingo, informó el diario Sacramento Bee, que cita al portavoz del departamento de Recursos Acuáticos, Doug Carlson.

Imágenes aéreas de la TV local KCRA mostraron el agua escapándose del desagüe auxiliar y metiéndose en una reserva secundaria, también llena, antes de dirigirse hacia el río Feather que atraviesa Oroville.

"Ahora que no hay más agua escapándose del desagüe auxiliar, aunque esto estabilice la situación, quedan muchas incógnitas", dijo el sheriff del condado de Butte, Kory Honea, durante una conferencia de prensa el domingo.

"No estamos aún en condiciones de tomar decisiones para saber si es seguro autorizar el regreso de la población a la zona", añadió.

Durante la noche helicópteros colocaron rocas en las áreas erosionadas del desagüe de emergencia, según medios locales, antes de que se produzcan las lluvias que se pronostican para el miércoles y jueves y que pueden volver a colmar el embalse.

La Guardia Nacional de California dijo este lunes de mañana en Facebook que había alertado a sus 23.000 miembros que estuvieran listos para desplegarse.

"Estamos preparados para enviar (...) tropas federales si es requerido", dijo el portavoz del Pentágono, Jeff Davis. En "algunas de las áreas estamos listos para proveer asistencia, sería aviación, toma de imágenes aéreas, rescate acuático, tanto en aguas rápidas como tranquilas, asistencia a masas y refugio", añadió.

Sería la mayor movilización de la Guardia Nacional desde los disturbios en Los Ángeles en 1992, después de conocerse el veredicto en el caso de brutalidad policial contra Rodney King.

Una buena noticia es que los equipos especializados de los bomberos para inundaciones masivas que fueron enviados a la zona salieron de Oroville este lunes.

La orden de evacuación fue emitida el domingo y afectó unas 200.000 personas, ubicadas en las zonas más bajas de la ciudad de Oroville (de unos 20.000 habitantes) así como las situadas río abajo.