20 julio, 2014

La titular del CRRH, Patricia Ramírez, habla sobre las sequías. | EFE
La titular del CRRH, Patricia Ramírez, habla sobre las sequías. | EFE

San Salvador. ACAN-EFE. Centroamérica debe prepararse para enfrentar la sequía en los próximos meses, aunque no aparezca El Niño, ya que no es el único fenómeno que disminuye las lluvias, según informó la titular de la entidad hídrica regional, Patricia Ramírez.

“No queremos ser ave de mal agüero; no se trata de anunciar escenarios pesimistas, sino de llamar la atención sobre el hecho de que existe el riesgo de la sequía”, dijo la costarricense Ramírez, secretaria ejecutiva del Comité Regional de Recursos Hidráulicos (CRRH).

En una entrevista en San Salvador, la funcionaria regional señaló que los Gobiernos centroamericanos deben prevenir un eventual aumento de incendios forestales o una disminución en las reservas de agua y de granos básicos por la falta de las precipitaciones.

“Hay muchas cosas que se pueden hacer para reducir esos impactos. Si se logra de alguna forma se reduce el impacto económico (...), ayuda a los países y hace menos vulnerable a la población”, argumentó Ramírez.

Previsiones. El Foro del Clima de América Central advirtió en su reporte trimestral, el jueves en San Salvador, que Centroamérica sufrirá un déficit de lluvias en agosto, setiembre y octubre próximos, aunque todavía no se haya confirmado la presencia de El Niño .

El mayor déficit afectará al territorio de Belice, amplias zonas de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, y en menor medida sectores de Costa Rica y Panamá, según el Foro, que depende del CRRH y analiza trimestralmente el clima de la región.

Las únicas áreas para las que se pronostican lluvias por encima del rango normal son el norte, oeste y suroeste de Guatemala, mientras que, para el resto de Centroamérica, las probabilidades son de precipitaciones normales.

La funcionaria regional manifestó que los gobiernos del Istmo también deben pensar en crear reservas importantes de granos y paquetes alimentarios para poder actuar frente a una eventual caída en las cosechas.