Artículo de Carta Magna les impide sufragar a militares y policías

 15 julio, 2013

Tegucigalpa. ACAN-EFE. El exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Honduras Romero Vásquez, implicado en el golpe de Estado de 2009 al entonces presidente Manuel Zelaya, quiere ahora, como candidato presidencial, que se permita votar a los militares y policías, algo que prohíbe la ley hondureña.

Alegando que la misma Constitución de Honduras establece que todos sus ciudadanos tienen el derecho a “elegir y ser electos”, Vásquez dijo que, en las elecciones del 24 de noviembre, los militares y policías “deben votar porque no son personas de segunda categoría”.

Vásquez lidera la Alianza Patriótica Hondureña (APH), uno de los cuatro partidos surgidos tras el golpe a Zelaya el 28 de junio de 2009, cuando este promovía una consulta popular para reformar la Constitución, pese a que la ley lo impedía.

Pero el Tribunal Supremo Electoral respondió el viernes que “la petición (...) queda totalmente desestimada porque la Constitución de la República lo deja claramente establecido”.

Vásquez fue subalterno de Zelaya hasta poco antes del golpe. | ACAN-EFE
Vásquez fue subalterno de Zelaya hasta poco antes del golpe. | ACAN-EFE

¿Por qué no lo hizo antes? Vásquez mencionó que durante su carrera militar no pudo pedir que los soldados ejercieran el sufragio, como ocurre en la mayoría de países latinoamericanos, “porque la institución como tal es apolítica, obediente y no deliberante”.

“Yo nunca he votado, hoy va a ser la primera vez que vote, no puede ser que ese derecho se le niegue al hondureño, a elegir a sus propias autoridades”, subrayó Vásquez, a quien Zelaya acusa de haberse confabulado con sectores oligarcas para derrocarlo.

Vásquez, quien como militar fue subalterno de Zelaya debido a que este además era el comandante general de las Fuerzas Armadas, ya puede votar por haber cumplido su ciclo en la institución castrense.

La relación entre ambos se rompió cuando Vásquez no obedeció a Zelaya una orden para que las Fuerzas Armadas se sumasen a la consulta popular que promovía el expresidente.

Esa situación llevó a Zelaya a destituir a Vásquez el 24 de junio de 2009, a pocos días del golpe de Estado, que ya entonces se veía venir.

La iniciativa de Vásquez ha provocado reacciones encontradas, aunque la tendencia pareciera inclinarse más a favor de que se reforme la Constitución, lo que implica contar con al menos dos terceras partes del voto de los diputados y que se apruebe en dos legislaturas.

Es decir, si se aprobara, los militares no podrían votar hasta el 2017, aunque Vásquez se declara dispuesto a acudir a todas las instancias para que lo hagan este año.