Soldado murió a manos de atacante, quien fue ultimado por la Policía

 23 octubre, 2014

Ottawa. AFP y EFE. Un tirador hirió y mató ayer a un soldado en las afueras del Parlamento de Canadá antes de ser ultimado por un policía , en el último de una serie de ataques que elevaron la alerta por terrorismo en el país.

El centro de Ottawa fue totalmente acordonado. “Una de las víctimas del tiroteo sucumbió a las heridas. Era miembro de las fuerzas canadienses”, informaron la Policía de Ottawa y la Montada de Canadá.

El autor de los disparos fue identificado como Michael Zehaf-Bibeau, canadiense de 32 años, considerado por los servicios de inteligencia como “un viajero de alto riesgo” y a quien se le había retirado recientemente el pasaporte, según varios medios.

El primer ministro canadiense, Stephen Harper , dijo que el país “no será intimidado” y que redoblará sus esfuerzos para combatir el flagelo del terrorismo.

El soldado atacado, quien montaba guardia delante de un monumento a los caídos en la guerra, cercano al Parlamento, fue evacuado con graves heridas y falleció cuando le practicaban un masaje cardíaco de reanimación.

Además, un portavoz policial dijo que otras dos personas recibieron “heridas menores”, pero rechazó decir si podría haber más tiradores o cuál sería la causa del ataque.

Rutina alterada. Decenas de comandos armados se trasladaron a los lugares donde se habían escuchado tiros: el monumento, el Parlamento y los alrededores de un centro comercial.

Según diferentes testigos, una persona con barba disparó al soldado y secuestró un automóvil que llevó hasta las puertas del Parlamento, un perímetro reservado a carros autorizados y de la Policía.

El o los asaltantes se habrían dirigido entonces al interior del edificio central, que aloja a diputados y senadores.

Poco después se escuchó una fuerte detonación, seguida de un disparo realizado por policías.

“Un hombre entró corriendo al Parlamento. Fue perseguido por policías armados con fusiles que gritaban a todo el mundo que se pusieran a cubierto”, dijo Marc-André Viau, un funcionario del Parlamento que estimó haber escuchado ahí “una veintena de disparos de arma automática”.

Un miembro del Parlamento, Maurice Vellacott, declaró a la AFP que, según un guardia de seguridad, el sospechoso fue muerto dentro del Parlamento.

Canadá
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“Acababa justo de quitarme la chaqueta (...). Escuché ese ‘pum, pum, pum’ posiblemente 10 veces”, contó a la prensa John McKay, del Partido Liberal.

Los líderes opositores Thomas Mulcair, del NPD (izquierda), y Justin Trudeau, del Partido Liberal, fueron llevados a sitios seguros.

El primer ministro, Stephen Harper, quien estaba en el Parlamento reunido con legisladores de su partido, fue evacuado.

Harper condenó este ataque “despreciable”, a la vez que resaltó la importancia de mantener en funcionamiento tanto el Gobierno como el Parlamento.

La Policía no confirmó si había otros atacantes además del hombre ultimado. Los habitantes del centro de Ottawa recibieron la instrucción de alejarse de las ventanas, según la Gendarmería Real (Policía Federal) de Canadá.

Francotiradores fueron vistos en tejados de los alrededores, especialmente en el del Museo de Bellas Artes.

Las bases militares fueron cerradas y los soldados recibieron la orden acuartelamiento.

La Embajada de Estados Unidos en Ottawa también fue cerrada.

Las fuerzas aéreas de Canadá y de Estados Unidos fueron puestas en alerta para eventualmente responder rápidamente” ante cualquier suceso en el espacio aéreo, informó un oficial estadounidense que pidió anonimato.

Huella del terrorismo. Más tarde, el primer ministro compareció ante las cámaras de televisión desde un lugar no revelado para condenar los dos ataques “terroristas” que se han producido en Canadá en los últimos tres días, en referencia a la muerte el lunes, en las cercanías de Montreal, de otro soldado canadiense, atropellado por un joven “radicalizado” .

El primer ministro aseveró que la muerte, el lunes, del suboficial Patrice Vincent, de 53 años, fue causada por “un terrorista inspirado en el Estado Islámico ” .

Las palabras de Harper son las primeras de un miembro del Gobierno canadiense que calificó los ataques de esta semana como “terroristas” y vinculados con aquel grupo sunita ultrarradical que pretende fundar un califato islámico en territorio de Siria e Irak.

Las dos personas identificadas como los autores de los ataques del lunes –Martin Couture-Rouleau– y ayer –Michael Zehaf-Bibeau– son dos ciudadanos canadienses que, según fuentes de los servicios de seguridad, se convirtieron recientemente al islam.